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Granada

Autor: Redacción Onmeda (28 de Noviembre de 2017)

© iStock

La granada (Punica granatum) destaca por su notable contenido en potasio. También es rica en antioxidantes, que protegen del daño oxidativo de las células, contiene vitamina C y es baja en sodio. Todo ello convierte a esta fruta otoñal en un alimento muy saludable. 

Esta fruta de color rojo vivo y brillante es muy apreciada por la jugosidad de sus semillas y su característico sabor, que mezcla notas dulces con amargas y un toque de acidez. Es original de Asia, Irán y Afganistán y fueron los fenicios los que la exportaron al Mediterráneo occidental. La granada ya era conocida en el 2500 a.C., ya que en algunas tumbas egipcias aparecen dibujos de este fruto. Los romanos la llamaban manzana púnica y en Grecia era fruta ceremonial de los ritos de Dioniso. En España la introdujeron los árabes y es a esta fruta a la que la ciudad de Granada debe su nombre.

En la actualidad, se cultiva en Europa, Asia y América. En España se encuentra en la mitad sur y es especialmente abundante desde la zona de Levante hasta el Algarve portugués. El clima más apropiado para el granado es el subtropical y tropical, ya que soporta la sequía pero no las temperaturas bajas. Tolera bien el clima mediterráneo, pero no el continental interior.

Se encuentran en el mercado durante la temporada de otoño-invierno, ya que su periodo de maduración se produce de septiembre a noviembre. Para asegurarnos de que está en buen estado, su piel debe ser dura y tersa, sin grietas ni golpes. En cuanto a su conservación, aguantan varios días a temperatura ambiente pero si su consumo no va a ser inmediato es recomendable guardarlas en la nevera. 

Se suele consumir fresca, pero también se utiliza para la preparación de granadina, bebidas fermentadas y helados. Por su apariencia, es muy utilizada para decorar macedonias y postres. Tiene propiedades astringentes, reduce la inflamación y es baja en calorías, entre otras bondades. Su consumo es muy recomendable y puede formar parte del mínimo de 400 gramos de frutas y verduras diarios que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Propiedades nutricionales de la granada

Uno de los minerales más destacados de la granada es el potasio. Al ser rico en este mineral y bajo en sodio es muy adecuada para personas con hipertensión. En cuanto a las vitaminas, contiene pequeñas cantidades de vitamina C, cuya acción es potenciada gracias al ácido cítrico, y vitaminas del grupo C. También contiene polifenoles (taninos), aunque estos sobre todo están presentes en la corteza, y en las láminas y tabiques membranosos. Dichos taninos ejercen una acción astringente y antiinflamatoria en la mucosa del tracto digestivo, por lo que son efectivas en casos de diarrea

Asimismo, la granada tiene flavonoides del tipo de las antocianinas (delfinidina, cianidina y pelargonidina), con una importante acción antioxidante, inhibidora de la producción de radicales libres y de la peroxidación lipídica y preventiva frente al cáncer. Diferentes estudios han demostrado que el extracto de semilla de granada reduce los niveles de glucosa en sangre, por lo que se observa una acción antidiabética. También se ha comprobado que produce un efecto antibacteriano frente a Bacillus antracis, Salmonella paratyphi y Vibrio cholerae.

Composición nutricional de la granada  

Según la Fundación Española de Nutrición (FEN), estos son los valores nutricionales de la granada por cada 100 gramos de porción:

  • Energía (Kcal) 34
  • Proteínas (g) 0,7
  • Lípidos totales (g) 0,1
  • Hidratos de carbono (g) 7,5
  • Fibra (g) 0,2
  • Agua (g) 91,5
  • Calcio (mg) 8
  • Hierro (mg) 0,6
  • Magnesio (mg) 3
  • Zinc (mg) 0,3
  • Sodio (mg) 5
  • Potasio (mg) 275
  • Selenio (µg) 0,6
  • Vitamina B6 (mg) 0,11
  • Vitamina C (mg) 5,7
  • Vitamina A: Eq. Retinol (µg) 3,5