Alimentos saludables

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (16 de Septiembre de 2015)

Alimentos funcionales, ecológicos, enriquecidos, superalimentos o probióticos, son algunos ejemplos de la alimentación del futuro, orientada a prevenir enfermedades o mejorar la salud humana. Sin embargo, bajos estas nomenclaturas y la definición de “alimento saludable” también se esconden casos de publicidad engañosa.

A lo largo de la historia la alimentación, como necesidad básica, ha sido tema de estudio médico, con numerosas controversias y cambios en sus bases, provocados principalmente por la propia evolución humana. La economía de mercado y la publicidad también han aprovechado la importancia que tiene la alimentación en la sociedad para convertirla en un bien comercial muy preciado.

En las últimas décadas, la preocupación social por la salud y su estrecha relación con la alimentación ha provocado que las empresas de alimentación adapten sus productos a estos requerimientos. Así, palabras como “natural”, “receta tradicional”, “ecológico” o “enriquecido” han surgido con fuerza para llamar la atención del consumidor y ofrecer, supuestamente, alimentos más saludables.

En este sentido, actualmente, están de moda los llamados “superalimentos”, presumiblemente beneficiosos para la salud por su riqueza en nutrientes esenciales como vitaminas y minerales. Entre ellos se encuentran productos tan variados como las bayas de Goji, el alga espirulina, las semillas de chía o la col rizada.


Sin embargo, según la nutricionista Marian Morazo, especialista de Onmeda.es, no hay ningún beneficio mayor en tomar estos suplementos, que los conseguidos con una alimentación variada, rica en frutas, verduras, hortalizas, legumbres, con un aporte equilibrado entre proteína de origen vegetal y animal, rica en hidratos de carbono complejos y pobre en grasas saturadas.

A continuación se definen las diferentes categorías de alimentos que se pueden encontrar hoy en el mercado bajo etiquetas saludables:

  • Alimentos funcionales. Aquellos que además de sus efectos nutricionales habituales, contienen componentes biológicamente activos, que poseen un efecto beneficioso sobre una o varias funciones específicas del organismo, ofreciendo beneficios para la salud, científicamente demostrados. Ejemplos de algunos componentes de alimentos con propiedades funcionales son, la fibra, sustancias antioxidantes como los betacarotenos, los flavonoides, las vitaminas, las bacterias lácticas, los ácidos grasos omega 3 y algunos micronutrientes y aminoácidos.
  • Probióticos y prebióticos. Hablamos de alimentos probióticos, si contienen microorganismos vivos cuya ingesta afecta al desarrollo de la flora microbiana beneficiosa del intestino. Los prebióticos por su parte, son alimentos que contienen algún ingrediente alimentario no digerible, que estimula el crecimiento de las bacterias intestinales beneficiosas. Generalmente contienen inulina y fructooligosacáridos.
  • Alimentos enriquecidos. Son alimentos a los que se le añade algún nutriente que no tiene de forma habitual, para fortificar el alimento, o bien porque se haya perdido en su procesado o al que se ha añadido una molécula sin valor nutricional, como por ejemplo los lácteos suplementados con fitoesteroles.
  • Alimentos ecológicos, biológicos u orgánicos. Son aquellos que provienen de la agricultura ecológica, es decir, producidos, por norma general, sin el uso de sustancias químicas como pesticidas, fertilizantes o medicamentos; obtenido respetando el ritmo de crecimiento de plantas y animales y elaborado sin adición de sustancias artificiales (aditivos, colorantes, saborizantes, aromas). Aunque esta es la teoría, en la práctica existe una lista de fitosanitarios autorizados en producción ecológica que en algunos casos son compuestos naturales tóxicos para algunas plantas y animales. Estos alimentos hacen referencia a cómo se producen, no a sus cualidades nutricionales, que aunque existe mucha controversia al respecto, la mayoría de estudios no han encontrado diferencias significativas en su contenido nutricional con los convencionales. Sí en el caso de la cantidad de pesticidas que presentaban, mucha menos en los ecológicos.
  • Antioxidantes. Son un grupo de vitaminas, minerales, pigmentos vegetales y otras sustancias, cuyo efecto es anular los radicales libres que produce el organismo humano por infinidad de procesos metabólicos. Los principales antioxidantes son las vitamina C y vitamina E, los beta-carotenos, precursores de la vitamina A, los flavonoides, y algunos minerales como el selenio y el cinc, presentes en frutas y verduras en la mayoría de los casos. Actualmente existe mucha controversia sobre su papel en la salud. Los especialistas aconsejan su consumo como parte de una dieta variada y equilibrada.