Alimentación sana: Grasas y aceites vegetales

Autor: Redacción Onmeda (16 de Octubre de 2017)

Para garantizar una alimentación sana, las grasas y aceites deben formar parte del menú en una proporción pequeña. Constituyen una fuente importante de vitamina E y proporcionan al organismo ácidos grasos poliinsaturados. Las grasas y aceites son también importantes para la absorción de las vitaminas E, D, K y A. Lo importante es seleccionar las grasas y aceites correctos, para lo que es decisiva la concentración de ácidos grasos insaturados.

Grasas y aceites vegetales: ácidos grasos insaturados

Los aceites y grasas vegetales tienen una mayor proporción de ácidos grasos insaturados, mientras que las grasas animales poseen una cantidad superior de ácidos grasos saturados. Estos últimos pueden tener repercusiones negativas sobre la salud.

Es recomendable consumir aceites vegetales en lugar de mantequilla o manteca de cerdo para cocinar y freír. Cuantos más ácidos grasos insaturados contenga un aceite o grasa, mejor será su efecto para la salud. Los aceites de colza, cacahuete, nuez, linaza y soja repercuten de manera positiva sobre el nivel de colesterol y aumentan la protección frente a las enfermedades cardiovasculares. Los aceites de germen de trigo, girasol, maíz o calabaza tienen un alto contenido en vitamina E, que también previene las patologías cardiovasculares. Sin duda es el aceite de oliva aquel que aporta más efectos beneficiosos para la salud por su contenido en ácidos grasos monoinsaturados que son eficaces tanto en la disminución del colesterol LDL (“el colesterol malo”), como en el aumento del HDL (“el colesterol bueno”)

El aporte calórico procedente de las grasas no debe exceder el 30% del total. Por tanto no consuma a diario más de 30 gramos de grasas para untar como la margarina y no sobrepase los 15 gramos de aceites de cocina tales como el de oliva.