Erupciones en la piel de los niños: Erupciones bacterianas

Autor: Terry Gragera (28 de Diciembre de 2016)

Algunas enfermedades bacterianas también se manifiestan con erupciones cutáneas. Entre ellas están la escarlatina y, mucho más grave, la meningitis.

Escarlatina

La erupción de la escarlatina comienza en el cuello y se localiza fundamentalmente en los pliegues, donde se percibe un rojo más intenso (líneas de Pastia). El sarpullido de la escalatina se dispersa evitando el triángulo de Filatov: la zona que hay alrededor de la boca. Se trata de un exantema formado por pápulas de pequeño tamaño y con tacto áspero (como de papel de lija), que provoca mucho picor (prurito). Estas lesiones acaban descamándose a los tres o cuatro días. Es muy característico también el aspecto de la lengua, que se vuelve muy roja y con apariencia aframbuesada.

Los síntomas previos a la aparición de la escarlatina son fiebre alta, faringitis, amigdalitis e inflamación de los ganglios del cuello solo en uno de los lados.

El periodo de incubación de la escarlatina es de dos a cuatro días y se puede contagiar hasta 24 horas antes de iniciado el tratamiento antibiótico. No hay vacuna contra la escarlatina.

Meningitis

La meningitis bacteriana es una urgencia médica, por eso hay que detectar cuanto antes sus síntomas. La meningitis puede iniciarse con máculas y suele evolucionar hacia sus características petequias, pequeños puntos de color intenso que no desaparecen al presionar sobre ellas.

Cuando hay petequias cuyo color no desaparece al presionar sobre ellas hay que acudir inmediatamente al médico, pues podría haber una septicemia.

La meningitis puede comenzar con fiebre alta, mal estado general, vómitos e irritabilidad.

Se desconoce con exactitud su periodo de incubación y, afortunadamente, no es una enfermedad que se transmita con facilidad.

Hay vacunas que pueden evitar algunos de los tipos de meningitis.
 

Otras enfermedades exantemáticas

Además de las anteriores, hay otras enfermedades exantemáticas que conviene conocer.

Síndrome de shock tóxico

El síndrome de shock tóxico es una patología muy grave que puede causar la muerte. Cursa también con una erupción de color rojo que afecta a todo el cuerpo, como si estuviese quemado por el sol, incluyendo las palmas de las manos y las plantas de los pies. Además, también se produce un enrojecimiento de la cavidad oral (boca y garganta), de los ojos y de la vagina (si se ha producido por el uso de tampones). En cuanto se detecta hay que acudir urgentemente a un servicio de urgencias.

Enfermedad de Kawasaki

La enfermedad de Kawasaki es una urgencia médica que hay que saber reconocer. Su erupción característica es un exantema de distintas formas que se localiza preferentemente en el tronco y placas eritematosas en la zona del periné o el área del pañal si se trata de bebés.

Además, las palmas de las manos y las plantas de los pies se enrojecen y se endurecen y puede haber edema en manos y pies. También los labios se vuelven más rojos, se resecan, la lengua se aframbuesa y la cavidad oral se enrojece.

Otros síntomas de la enfermedad de Kawasaki son fiebre alta durante de cinco días, conjuntivitis sin secreción e inflamación de los ganglios en una parte del cuello.

Aún no se conoce la causa de la enfermedad de Kawasaki, ni su mecanismo de transmisión ni su periodo de incubación. No hay vacuna.

Eritema multiforme (síndrome de Stevens-Johnson)

El eritema multiforme es una reacción cutánea generalizada que se produce tras la toma de algún medicamento, tras una infección (mycoplasma, tuberculosis, VIH…), o por radioterapia o tumores hematológicos.

El eritema multiforme menor se caracteriza por vesículas o ampollas que afectan especialmente a las extremidades y que no causan picor. Habitualmente pueden tener forma de diana.

El eritema multiforme mayor, también conocido como síndrome de Stevens-Johnson, es más grave, pues las lesiones afectan a casi todo el cuerpo y el estado general es malo. Puede llegar a ser fatal, por lo que requiere de asistencia médica inmediata.