10 consejos para que tu hijo sea feliz

Autor: Terry Gragera (23 de Diciembre de 2016)

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Conseguir la felicidad depende de muchos factores, pero desde la infancia se pueden poner ciertas bases para que el niño se desarrolle de una forma armónica y saludable desde el punto de vista emocional. 

Estos son los 10 consejos para que tu hijo sea feliz que ha preparado la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) con el objetivo añadido de que los padres puedan disfrutar de la crianza de sus hijos.

1. Demostrarle lo importante que es

El amor entre padres e hijos debe ser incondicional en cualquier situación y a cualquier edad. Pero, además, es muy importante demostrárselo con gestos (abrazos, besos…) y palabras. El niño ha de tener claro que sus padres lo quieren y debe escucharlo y sentirlo.

2. Cuidar su salud para que crezca sano 

La salud física es importante para garantizar una salud emocional. Los padres deben ser modelos para sus hijos en cuanto a la adopción de estilos de vida saludables en la alimentación, el ejercicio físico, el sueño, la higiene… Además, utilizar el sentido del humor en la familia es una potente herramienta educativa que sirve para unir más a todos los miembros.

3. Dedicarle tiempo cada día 

La educación y crianza del niño no deben ser una obligación sino un disfrute. Padres e hijos han de compartir tiempo juntos a diario para jugar, hablar... Es importante que el niño tenga tiempo libre y que pueda elegir qué tipo de actividades le gustan sin la dirección constante del adulto. Estar juntos en la naturaleza es un recurso muy bueno. 

4. No centrarse en lo material

El niño no necesita acumular cosas materiales. Para él es mucho más beneficioso contar con el tiempo de sus padres, la educación y los valores que le sepan transmitir. 

5. Educar con cariño 

El cariño es básico en la educación. El niño necesita contar con normas y límites, pero estas deben ser pocas, claras y adaptadas a su edad. Nunca hay que humillarlo ni recurrir al castigo físico ni a la violencia. Los progresos y los esfuerzos han de ser elogiados.

6. Estimular y apoyar su aprendizaje 

Es bueno fomentar la autonomía del niño desde que es pequeño para que vaya asumiendo una serie de responsabilidades adecuadas a la edad, como vestirse, recoger su habitación…

7. Escuchar y dialogar 

Cada niño es único y cada etapa de su desarrollo será diferente. Los padres tienen que adaptarse a esos cambios con naturalidad, aceptando la singularidad de su hijo e interesándose por su mundo mediante el diálogo cercano. 

8. Transmitirle seguridad, tranquilidad y confianza 

Cuando el niño recibe seguridad, tranquilidad y confianza por parte de sus padres es más probable que sepa aceptar sus emociones y fortalezca su autoestima. Gracias al apoyo paterno, el niño se siente más motivado y confía en sus capacidades.

9. Dejarle ser niño

El niño no debe ser un adulto precoz, por eso no hay que transmitirle preocupaciones de mayores antes de tiempo. Esto no significa sobreprotegerlo ocultándole la existencia de las enfermedades, el dolor y la muerte. Ha de saber que están ahí, pero adaptando la información que se le proporciona a su edad y a su madurez. 

10. Favorecer las relaciones con la familia y los amigos

Aprender a convivir con otros y a querer a los demás como son será una gran enseñanza para su vida. También es bueno enseñarle, a ser posible mediante el ejemplo, a ser empático y ponerse en el lugar del otro.