Cómo evitar que tu hijo comience a beber

Autor: Terry Gragera Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (27 de Diciembre de 2016)

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Los españoles se inician mayoritariamente en el consumo de alcohol durante la adolescencia. Así, la edad media en que los jóvenes comienzan a beber está en 13 años.

Sin embargo, el binomio adolescentes y alcohol conlleva innumerables riesgos para la salud, algunos de forma temporal y otros de modo permanente.

Además, hay que tener en cuenta los peligros sociales que comporta el abuso de alcohol en edades tan tempranas.

Al margen de un marco legislativo estricto que evite el consumo de alcohol entre los más jóvenes, otros estamentos como la familia y el colegio pueden hacer labores de prevención para evitar que el niño comience a beber.

El cerebro de la persona se está formando hasta los 25 años, y el consumo de alcohol en edades tempranas puede modificar su correcto desarrollo, ya que el alcohol afecta negativamente al riego sanguíneo e incluso provoca alteraciones orgánicas, como un menor tamaño de la corteza prefrontal y del hipocampo. Además, el alcohol afecta a la salud de otros aparatos vitales, como el sistema digestivo, y eleva considerablemente el riesgo de padecer alteraciones de conducta y otros problemas como fallos de memoria y menor capacidad de aprendizaje. 

Durante la adolescencia, el alcohol es, igualmente, un factor de riesgo para otras conductas, como el abuso de otras drogas, y para accidentes de tráfico, relaciones sexuales no protegidas y/o no consentidas, comisión de delitos… 

A pesar de todos los perjuicios que conlleva el consumo de alcohol entre los adolescentes, la mitad de ellos declara haberse emborrachado en el último mes.  

El consumo durante la adolescencia suele ser mediante atracones de fines de semana, que igualmente pueden acabar provocando un problema de dependencia y tiene los mismos efectos perniciosos sobre la salud.  

En este sentido, los adolescentes suelen desconocer los peligros que corren, y es necesario ofrecerles información realista de los riesgos del alcohol a su edad. Para ello se recomienda mantener una comunicación fluida y estar vigilantes acerca de cómo llega a casa para tomar medidas en cuanto sea necesario. 

Lo ideal es prevenir el consumo de alcohol en adolescentes desde el principio, de manera que el joven sea consciente de sus riesgos y decida no beber. Una vez que el niño se ha iniciado en la bebida, los padres deben implicarse en la solución del problema para, junto con su hijo, buscar una solución y ofrecerle otras alternativas de ocio saludable.