Ejercicios para entrenar la memoria: Aumentar el rendimiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (25 de Enero de 2017)

En el marco del entrenamiento de la memoria se puede ejercitar, por ejemplo, la memoria de palabras buscando letras sueltas, combinaciones de letras, listas de palabras, parejas de palabras y frases completas dentro de series de letras, encontrando nuevas combinaciones o memorizándolas y repitiéndolas. También la capacidad para recordar números, y combinaciones y series numéricas puede entrenarse por medio de diversos problemas aritméticos y asociaciones visuales con dichas cifras, sin que se requieran grandes métodos memorísticos.Al aprender hechos es importante comprenderlos y relacionarlos temáticamente. Cuantos más conocimientos existan, más sencillo resultará asociar y almacenar nuevos datos. Esta capacidad también puede entrenarse, por ejemplo, leyendo, entendiendo y repitiendo historias que contengan fechas.

Pensamiento visual

El entrenamiento de la memoria puede englobar ejercicios de pensamiento visual. Las imágenes constituyen la tarea más sencilla para el cerebro, ya que contienen gran cantidad de información que se registra y almacena de manera global. Por esta razón se retienen mejor. Los ejercicios con imágenes entrenan la interpretación de relaciones visuales. Es mucho más fácil fijar imágenes que aprender datos de memoria. Por ello es útil almacenar de modo visual cualquier información que se desee recordar.

Es posible entrenar el pensamiento visual en imágenes mediante pequeños ejercicios. Por ejemplo, puede ser provechoso comenzar describiendo personas o cosas, puesto que durante la descripción se forman imágenes por sí solas en la mente. Otra opción consiste en observar con detenimiento un objeto y memorizar los detalles. A continuación se cierran los ojos y se intenta evocar la imagen del objeto en la mente.

Por su parte, las cifras también son susceptibles de transformarse en imágenes e historias con el objetivo de fijarlas mejor. A cada número se le asigna una imagen que tenga una clara relación con él, por ejemplo un balón con el cero debido a su forma redondeada. Cuando se quiere recordar una combinación numérica, puede transformarse en una historia completa en imágenes, con lo que es posible recuperarla con facilidad en el futuro.

Asociación de conceptos

Una asociación sencilla puede ayudar a memorizar información. El cerebro funciona predominantemente mediante asociaciones: enlaza los nuevos conocimientos con otros ya presentes. Es habitual que una persona no recuerde determinado dato porque no sabe a qué conocimiento está vinculado. Sin embargo, en una situación concreta o al tener cierto pensamiento, se recupera de forma repentina la información buscada y enlazada de modo inconsciente. Por esta razón es importante entrenar las interconexiones.

El método más efectivo para asociar dos conceptos cualesquiera es tejer una historia alrededor de ambos para crear una conexión. En este sentido carece de importancia que la historia sea ficticia o disparatada; al contrario, los relatos absurdos o curiosos suelen anclarse mejor en la memoria. Si además se logra convertir la narración en imágenes en la mente, aparecerán por sí solos conexiones y pensamientos visuales en temas cotidianos que fomentarán las capacidades de la memoria.

Vivencia de sensaciones

A la hora de estimular la memoria, resultan especialmente útiles las imágenes e historias divertidas o grotescas que despiertan sensaciones. Estas estimulan en la hipófisis la liberación del neurotransmisor dopamina, que promueve el almacenamiento de información. Por consiguiente los datos vinculados a sensaciones se fijan con mayor facilidad.

Las calculadoras y los móviles resultan prácticos, pero quitan trabajo a nuestro cerebro. Por ello es mejor realizar los cálculos aritméticos sencillos de cabeza o memorizar las listas de la compra, con el objetivo de activar y entrenar las neuronas cerebrales. También otras actividades como las conferencias, las obras de teatro, los debates animados, el cultivo de la música o los soliloquios estimulan la mente.

No obstante, para mantener un cerebro en forma y una buena salud general, y llegar a una edad avanzada con las capacidades intactas, son fundamentales el ejercicio físico y una alimentación adecuada. Incluir en la dieta alimentos para el cerebro ayuda a potenciar las capacidades cerebrales.