Higiene bucodental: El cepillo de dientes

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Pedro Argudo (20 de Abril de 2015)

La selección adecuada de un cepillo de dientes puede mejorar considerablemente la higiene dental. Por otro lado, los cepillos de dientes pueden dificultar claramente la limpieza por una forma incorrecta o por tener unas cerdas no adecuadas, llegando incluso a poder dañar los dientes y las encías. Los requisitos para que un cepillo de dientes sea el adecuado son muy sencillos. Un buen cepillo de dientes se caracteriza por lo siguiente:

  • Cabezal corto: los cepillos con un cabezal corto y unas pocas cerdas rectas son los más adecuados para acceder a zonas de difícil acceso.
  • Cerdas de plástico con puntas redondeadas: Las cerdas de plástico pueden redondearse bien y se secan muy rápidamente, lo que impide la colonización de las bacterias.
  • Nada de cerdas naturales: son un medio de cultivo ideal para bacterias, porque se secan con dificultad y son huecas en su interior.
  • Fuerza de las cerdas media (normal): Unas cerdas demasiado duras dañan el esmalte, sobre todo en la zona del diente donde este es mas debil, los cuellos de los dientes. Este desgaste a este nivel hace que aparezcan pequeños escalones en los dientes, pegados a la encia que hace que la sensibilidad dental aumenten.

Higiene del cepillo de dientes

Para que el cepillo de dientes pueda limpiar correctamente los dientes, debe asegurarse de que no está infestado con gérmenes. Para ello, hay algunas reglas básicas de cuidado:

  • Limpieza a fondo: enjuagar a fondo con agua el cepillo de dientes después de cada uso.
  • Guardarlo en seco: el cabezal del cepillo debe secarse ya que un medio templado y húmedo es un medio de cultivo ideal para bacterias. Los cepillos deberían colocarse en el vaso para cepillos de dientes con el cabezal hacia arriba.
  • Sustitución regular: los cepillos deberán cambiarse cada dos meses. Después de enfermedades agudas del área bucal (gingivitis, resfriados, o herpes, por ejemplo) es necesario cambiar los cepillos inmediatamente.