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Vitrificación de óvulos

Autor: Laura Marcos (22 de Abril de 2016)

© iStock

Las mujeres españolas cada vez posponen más la maternidad. Un estudio europeo ha revelado que la edad media de las españolas en el momento de tener el primer hijo es de 30,6 años. La vitrificación de óvulos es la técnica que permite retrasar la llegada de la maternidad preservando los óvulos o los embriones intactos e impidiendo que se cristalicen y se rompan, como podría ocurrir con la congelación tradicional.

La vitrificación es el proceso más moderno de conservación de los ovocitos o células reproductoras de la mujer, o bien los embriones ya fecundados, para conservar intactas las propiedades de una célula joven. La vitrificación es uno de los avances más destacados en reproducción asistida, que ha permitido dar respuesta a muchos hombres y mujeres con problemas reproductivos, así como a parejas homosexuales, y a mujeres que no pueden (o no quieren) compartir la maternidad con un hombre.

Con la edad, el cuerpo de la mujer va perdiendo capacidad reproductiva. Los expertos en reproducción señalan que la fertilidad femenina va disminuyendo drásticamente a partir de los 35 años. En los últimos años, las técnicas de preservación de óvulos han evolucionado hasta lograr una alta efectividad, ya que el 97% del material biológico vitrificado consigue mantenerse inalterado durante mucho tiempo. Los ovocitos crio-preservados a los 25 años mantendrán su juventud aunque la madre recurra a ellos a los 40.


Existen muchos motivos por los que las mujeres retrasan la maternidad. En primer lugar, las mujeres pueden ver en peligro su capacidad reproductiva debido a tratamientos médicos agresivos, como la quimioterapia o la radioterapia. En estos casos, la vitrificación permitirá mantener intactas las propiedades de sus óvulos, para ser madres, por ejemplo, después de superar un cáncer. La vitrificación de óvulos, por tanto, permite a la mujer que ni la edad ni la salud suponga un problema para la reproducción, ya que conserva intactas sus células reproductivas sin perder juventud, y por tanto, sin limitar su fertilidad. 

Por otro lado, existe un retraso de las mujeres españolas en el acceso a la maternidad debido a causas laborales o personales, lo que provoca que cada vez más mujeres o parejas decidan posponer el momento de tener hijos y además se planteen recurrir a diversas técnicas de reproducción asistida, como la Fecundación In Vitro (FIV). La vida laboral, especialmente cuando existen dificultades de acceso; la inestabilidad económica, el aumento de los años de formación, o la falta de ayudas a las familias son algunos de los motivos que provocan que la mujer española haya retrasado su maternidad en los últimos años, convirtiéndose en la segunda europea que más tarda en tener su primer hijo. Así lo revela un estudio realizado por la agencia Eurostat, que indica que la edad media del primer embarazo en las españolas es de 30,6 años, una cifra solo superada por las italianas, (30,7).

Aunque hablamos de vitrificación de óvulos, esta técnica también se utiliza para preservar los espermatozoides o células germinales masculinas. En estos casos, la vitrificación permite almacenar espermatozoides post selección espermática hasta obtener la concentración mínima para realizar ciclos de inseminación intrauterina.

La vitrificación es una técnica más moderna y segura, dando la vuelta a los procesos tradicionales de conservación por frío, y aumentando enormemente las tasas de éxito de embarazo cuando la madre decida someterse a la una técnica de reproducción asistida.