Cicatrices y su tratamiento: Cuidado de las cicatrices

Autor: Redacción Onmeda (10 de Abril de 2017)

El cuidado exhaustivo de las cicatrices puede favorecer su aspecto.

Las cicatrices recientes pueden lavarse solo con agua, siempre y cuando el médico no prescriba lo contrario. En las cicatrices recientes, se debe evitar el contacto directo con jabón y productos similares. La postilla sirve para cicatrizar la herida y con el tiempo se desprende ella sola, por ello, hay que secarla ligeramente después de la limpieza.

Es fundamental evitar que las cicatrices se vean expuestas a variaciones fuertes de temperatura. La radiación solar intensa, el solarium, el calor de la sauna o el frío extremo pueden perjudicar la formación del tejido, sobre todo, en las cicatrices recientes. Al escoger las prendas de vestir, hay que tener especial cuidado con las cicatrices recientes, de manera que los tejidos ceñidos no irriten o dañen el tejido vulnerable. También hay que tener mucho cuidado al realizar estiramientos y ejercicios de tonificación.

Los apósitos para cicatrices son muy eficaces, sobre todo en el tratamiento de las cicatrices hipertróficas, además de los tejidos anómalos y abultados en la zona de la herida. Los apósitos para cicatrices también pueden tener una función preventiva, por ejemplo en la eliminación de lunares o verrugas, ya que favorecen el proceso de cicatrización y evitan la formación de cicatrices hipertróficas.

Los apósitos para cicatrices están compuestos de poliuretano, un material transpirable y permeable al vapor de agua. Estos crean un clima cutáneo que favorece el proceso de regeneración de los tejidos y la formación de nuevos tejidos. Además, los apósitos provocan la reestructuración del tejido gracias a la aplicación de una ligera presión sobre la cicatriz, lo que la hace más elástica y evita el abultamiento típico de las cicatrices hipertróficas. Los apósitos para cicatrices no contienen ningún principio activo farmacéutico y no se conocen efectos secundarios derivados de su uso.

Los apósitos pueden utilizarse tanto en cicatrices recientes como antiguas. Su aplicación es indolora y normalmente, está indicada también en personas con alergias o piel sensible, niños o durante el embarazo.

En las partes del cuerpo que se mueven con más frecuencia, por ejemplo, codos o rodillas, puede ser necesario el uso complementario de fijadores, que a veces pueden provocar irritación en la piel.

Los apósitos se adhieren a la cicatrizuna vez que se ha producido la cicatrización (ya no hay postilla y se han extraído los puntos mediante una intervención quirúrgica) y se dejan ahí durante doce horas como mínimo. Por motivos de higiene, deben cambiarse como mucho cada 24 horas.

El tratamiento con apósitosconcluye en un periodo de dos a tres meses, la duración del tratamiento depende del estado de la cicatriz y de la estructura cutánea del paciente. Durante este periodo de tiempo, el tratamiento no debe interrumpirse durante más de doce horas, para garantizar un proceso de regeneración continuo.

La aplicación de apósitos para heridas reduce el tejido cicatricial, es decir, las cicatrices se vuelven más planas, claras y elásticas. Los apósitos no tienen ningún efecto en las cicatrices que ocupan una gran extensión (p. ej., las que se producen tras sufrir quemaduras) en las cicatrices situadas bajo la piel (cicatrices atróficas, por ejemplo, las causadas por el acné) y los queloides (cicatrices que se extienden).