Radioterapia: Aplicación de la radioterapia

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (7 de Noviembre de 2007)

Antes de proceder a la sesión de radioterapia y en función de la enfermedad que debe tratarse, se elabora un plan de tratamiento individualizado y que se adapte a cada caso concreto. Además, se realiza una simulación del tratamiento. Para realizar la radioterapia se aplican marcas sobre la piel que garantizan que se irradie siempre el mismo punto. La radiación se distribuye en entre 4 y 5 dosis individuales durante varias semanas (fraccionamiento). En casos concretos se pueden administrar varias dosis por semana (con dosis de radiación menores). Se habla entonces de hiperfraccionamiento.

La radiación libera energía que modifica la estructura celular. La célula pierde su capacidad de dividirse y se detiene el crecimiento del tumor. En función de la dosis de radiación las células mueren y el tumor se reduce.

Radioterapia exterior

Normalmente, se irradian determinados puntos de la anatonomía desde el exterior. En casos especiales, por ejemplo, con los tumores cerebrales o un neurinoma del acústico, se puede aplicar también la radiación convergente estereotáctica. En este caso se irradia todo el cuerpo con dosis individuales que no dañan el tejido sano. La radiación se enfoca con la ayuda de un ordenador en un foco, de forma que la dosis de radiación se aumenta extraordinariamente para dañar específicamente al tumor.

Radioterapia intraoperativa

Otra forma de radiación es la radioterapia intraoperativa. En este caso se irradia el tumor con radiación de electrones durante la intervención. Con este tratamiento se irradia de forma aún más focalizada el tumor sin dañar el tejido adyacente.

Radioterapia interior

Además de exterior o intraoperativa durante una operación , la radioterapia se puede realizar en el interior del cuerpo. Los reflectores se pueden colocar, por ejemplo, en el esófago o directamente en el interior del tumor (braquiterapia). La braquiterapia incluye el llamado afterloading (carga diferida) y los tratamientos seeds (por implantes). En el caso del afterloading la radiación se aplica de forma remota tras colocar los reflectores.

Los seeds (semillas en inglés) son unas varillas radioactivas con una longitud aproximada de un centímetro y el grosor de una aguja. Se trata de reflectores bañados en titanio que emiten yodo o paladio. Las agujas muy delgadas se emplean, por ejemplo, en el tratamiento de cáncer de próstata. Aquí se colocan 60 agujas en la próstata para irradiar y combatir desde dentro el cáncer localmente limitado. Al cabo de unos meses los implantes (seed) en la próstata emiten su dosis de radiación a su entorno más directo sin dañar las células cercanas. Incluso cuando los implantes han perdido su radioactividad, permanecen en la próstata y son visibles por rayos X (debido al hilo de oro dentro de los implantes).

Además, pueden administrarse radiofármacos que emiten su radiación distribuidos por el cuerpo a través de la sangre. En este caso no se puede aplicar un tratamiento local. Los radiofármacos son medicamentos radioactivos como, por ejemplo, el yodo radioactivo que se utiliza para combatir el cáncer de tiroides.