Quimioterapia: Sustancias

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (19 de Marzo de 2012)

Dependiendo de su punto de ataque o modo de acción, los citostáticos se subdividen en los siguientes grupos principales:

  • Alquilantes: los alquilantes destruyen el material genético (ADN) de las células. En este grupo se encuentran, por ejemplo, la ciclofosfamida, el clorambucilo, el busulfan y el cisplatino.
  • Antimetabolitos: los antimetabolitos se incorporan al ADN como “componentes falsos” y destruyen así la herencia genética de las células. Son representantes de este grupo los llamados antagonistas del ácido fólico (como el metotrexato), los análogos de la pirimidina (como el 5-fluorouracilo) y los análogos de la purina (por ejemplo, tioguanina, azatioprina, mercaptopurina).
  • Sustancias naturales: entre las sustancias naturales se encuentran los denominados alcaloides de la Vinca (vincristina, vinblastina) derivados de la planta Vinca rosea originaria de Brasil o de la Vinca minor europea. Impide la división celular. Otros representantes de las sustancias naturales son las epipodofilotoxinas (etoposido, teniposido). Su origen se encuentra en la podofilotoxina que se encuentra en los extractos de podofolio (Podophyllum peltatum).
  • Antibióticos: los antibióticos son originariamente metabolitos naturales de microorganismos como hongos y bacterias. Algunos antibióticos actúan impidiendo tan duramente la división celular que se emplean también en la quimioterapia contra el cáncer. Representantes de dichos antibióticos son la dactinomicina, la bleomicina, la daunorubicina y la mitomicina.
  • Enzimas: las enzimas son proteínas que aceleran las reacciones químicas. En el tratamiento de determinadas leucemias linfáticas, la enzima asparaginasa puede ser eficaz. Disminuye la concentración de asparagina en la sangre, de manera que este aminoácido detiene la propagación de determinadas células tumorales.
  • Hormonas: las hormonas estimulan algunos tipos de tumores. Así, por ejemplo, las hormonas sexuales masculinas (andrógenos) favorecen el crecimiento de los carcinomas de próstata y las hormonas sexuales femeninas (estrógenos) el cáncer de pecho. El empleo de hormonas o sus sustancias inhibidoras (hormonas de contrarregulación) puede evitar o limitar así la evolución de determinados tipos de cáncer. Ejemplos de tratamientos hormonales son el empleo de antiestrógenos (por ejemplo, el tamoxifeno) en el cáncer de pecho y antiandrógenos (como la flutamida) en el cáncer de próstata.