Prueba de paternidad: Exactitud con la prueba de paternidad

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (12 de Diciembre de 2013)

Para realizar la prueba de paternidad es necesario investigar en un laboratorio las muestras de ADN del presunto padre, del hijo y, si es posible, también de la madre. Dado que todas las células de una persona tienen el mismo ADN, si se puede elegir, se utiliza una muestra de células que resulte fácil de obtener: mediante un hisopo de algodón frotado en la mucosa de la boca se obtienen células de la mucosa bucal. No obstante también puede obtenerse ADN de muestras de saliva, sangre, pelo, piel, hueso, semen, e incluso de cualquier objeto que haya estado en contacto con fluidos corporales (chicles, colillas de cigarrillo, toallas, etc). Incluso se puede realizar la prueba con muestras de tejido cadavérico. Para una prueba de paternidad con fines informativos se necesitan las muestras del padre y del niño.

A continuación es necesario extraer y purificar el ADN de la muestras y posteriormente, mediante la técnica de reacción en cadena de polimerasa (PCR) amplificar, aumentar la presencia de las secciones que nos interesan, que son características de cada persona. Las amplificaciones obtenidas en el PCR se procesan estudiando las secciones STR (secciones variables de cada individuo) que proporcionan la llamada secuencia de repetición. Cada persona tiene una longitud diferente de secuencias de ADN repetidas. Comparando la longitud de la secuencia de repeticiones se puede averiguar si hay una similitud genética entre el hombre y el niño.

Cada individuo tiene dos alelos, uno de ellos proviene de la madre y el otro del padre, por lo que la mitad de los alelos del niño deben coincidir con los del presunto padre. Para detectar o excluir una relación genética, el genetista debe examinar varias secciones de ADN.

Una prueba de paternidad es una prueba de probabilidad. El resultado indica la probabilidad de que un hombre sea el padre de un niño. La edad del niño no supone ningún inconveniente para realizar esta prueba, ya que incluso se puede realizar prenatal, durante el embarazo, mediante muestras obtenidas mediante biopsia corial o amniocentesis, y por supuesto a los recién nacidos (incluso mediante sangre del cordón umbilical, evitando molestias al bebé).

Exactitud con la prueba de paternidad

La Fiabilidad de la Prueba de Paternidad depende del número de regiones del ADN que se analizan. Como cada persona presenta dos copias de cada una de esas regiones a analizar, una del padre y otra de la madre, cada individuo posee una combinación única que le diferencia absolutamente de los demás (exceptuando los gemelos monocigóticos).

Este análisis por tanto ofrece una total fiabilidad:

  • Cuando tan sólo una de las secuencias del ADN analizadas no coincide, el presunto padre es excluido como padre biológico del niño con una probabilidad de 100%.
  • Cuando las secuencias del ADN analizadas coinciden totalmente, el presunto padre no puede ser excluido como padre biológico del niño y esto se alcanza cuando la probabilidad de paternidad es de más de 99.99%, lo que en definitiva confirma la relación de Paternidad entre un niño y su padre. Para obtener un 100% de probabilidad en este tipo de prueba, un laboratorio tendría que realizar dicho test a todos y cada uno de los hombres en el mundo. Como esto es técnicamente imposible, el test de paternidad se fundamenta en una base de datos poblacional para calcular la probabilidad de paternidad.

Para realizar la prueba de paternidad pueden ser necesarias tres muestras (padre, hijo y madre). De este modo se puede determinar con un 99,99% de fiabilidad que el resultado es positivo (y un 100% de fiabilidad en caso de ser negativo). Si solamente hay muestras de uno de los padres (es decir, padre e hijo), también se puede obtener un resultado lo suficientemente fiable.