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Mamografía

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Lidia Arias (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/Polka Dot Images

La mamografía es un reconocimiento radiológico del pecho. Sirve, sobre todo, para excluir o confirmar la existencia de cáncer de mama. Normalmente, en una mamografía se realizan dos radiografías de cada pecho para que el diagnóstico sea certero.

La mamografía se emplea con los fines siguientes:

  • Detección precoz del cáncer de mama
    • En pacientes de riesgo (por ejemplo, casos de cáncer de mama en la familia). Normalmente, la mamografía se realiza una vez al año si la mujer tiene más de 35 años. Si la mujer es más joven se realiza una única mamografía básica.
    • Como cribado con mamografía cada 2 años para mujeres de entre 50 y 69 años (programa de cribado con mamografía, variando el rango de edad en función de la comunidad autónoma dentro de España).
  • Resolución precisa de los resultados sospechosos en mujeres de más de 30 años, por ejemplo, nódulos, endurecimiento o secreción patológica de las glándulas mamarias.
  • Atención postoperatoria de pacientes con cáncer de mama.

El término cribado significa que a un determinado grupo de población (en este caso mujeres de entre 50 y 65 años) se le ofrece una exploración sin que existan síntomas previos de cáncer de mama. Así, se puede diagnosticar una posible enfermedad de cáncer de mama lo antes posible.

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Una mamografía ayuda a determinar el diagnóstico.

Además del cribado, los médicos emplean la mamografía si las molestias o cambios en el pecho indican un resultado patológico y otras técnicas, como la ecografía, no son esclarecedoras. Dichos cambios en el pecho los puede notar la misma mujer u observarse por primera vez en una exploración ginecológica de rutina cuando se observa y examina el pecho.

Además, la mamografía es apropiada para mujeres que tienen un riesgo alto de padecer cáncer de mama. Este es el caso cuando ya se ha descubierto cáncer en un pecho o si familiares cercanas (madre, hija o hermana) padecen cáncer de mama. Por lo general, el riesgo de cáncer de mama aumenta con la edad: la mayoría de casos aparecen, estadísticamente, al iniciar la década de los 60 años.

En mujeres de más de 50 años, según los datos actuales, la mortalidad por cáncer de mama se puede reducir con ayuda del cribado con mamografía entre un 15 y un 30%, dependiendo del estudio. Los especialistas llaman a este valor reducción relativa de la mortalidad. Si se parte del 25%, esto significa que al año mueren de cáncer de mama solo 3 mujeres de cada 1000 en lugar de 4 de cada mil gracias al cribado con mamografía. El valor absoluto (denominado reducción absoluta del riesgo) es el 0,1%. Esto quiere decir que mueren un 0,1% menos de mujeres de cáncer de mama: un 0,3% en lugar del 0,4%.