Extirpación del útero (histerectomía)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Isabel Pescador (19 de Marzo de 2012)

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La extirpación del útero (histerectomía) es una de las intervenciones quirúrgicas más habituales en ginecología. La extirpación del útero se suele llevar a cabo por enfermedades benignas del órgano.

La causa principal es el denominado útero miomatoso. En este caso, en la pared del útero se forman numerosos miomas benignos que provocan síntomas como una menstruación irregular y dolorosa.

Otras de las causas benignas frecuentes que pueden requerir la extirpación del útero son la endometriosis y el descenso del útero por la vagina (prolapso uterino). En una endometriosis, la mucosa uterina se implanta fuera del útero, por ejemplo, en la cavidad abdominal. Así, el médico puede extirpar el útero de tres formas diferentes:

  • A través de la vagina (histerectomía vaginal),
  • A través de un corte en el abdomen (histerectomía abdominal) o
  • Mediante una endoscopia del abdomen (histerectomía laparoscópica).

Para cada uno de estos procedimientos existen a su vez diversas técnicas quirúrgicas. En opinión de los expertos, la extirpación del útero a través de la vagina es un método menos invasivo que la técnica con laparotomía. Tener que someterse a la extirpación del útero pone a las mujeres ante una decisión difícil: no solamente se cuestionan el tema de la fertilidad, sino que también les atormenta el sentimiento de perder con el útero una parte de su feminidad. Por este motivo, es importante consultar con el médico posibles alternativas terapéuticas y escoger el tratamiento que mejor se adapte a la paciente. Sin embargo, si el útero y los ovarios presentan una enfermedad maligna, extirpar el útero suele ser el único tratamiento que garantiza la curación. El término médico para la extirpación del útero es la histerectomía.