Entrenamiento autógeno: Realización

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (19 de Marzo de 2012)

Para lograr la autorrelajación por medio del entrenamiento autógeno es imprescindible aprender el método en un curso específico. Estos cursos se realizan individualmente o en pequeños grupos. Por lo general, los grupos se reúnen una o dos veces a la semana durante un plazo aproximado de entre seis y 10 semanas. Los participantes reciben los fundamentos más importantes de la técnica de relajación para poder hacer acopio de la motivación necesaria para colaborar activamente y ejercitarse con regularidad, sobre todo, una vez concluido el curso.

A la hora de practicar los ejercicios, determinadas posturas facilitan la autorrelajación y el autoensimismamiento por medio del entrenamiento autógeno. Entre estas se incluye fundamentalmente una postura cómoda con la menor tensión muscular posible. Esto se consigue, por ejemplo, yaciendo sobre la espalda o sentándose en una butaca o sillón con reposabrazos. Si la silla o sillón no dispone de apoyabrazos, puede adoptarse la denominada posición del cochero: sentado, se inclina la cabeza ligeramente hacia adelante, se colocan las piernas en ángulo recto dejando caer las rodillas levemente hacia fuera, con los pies uno al lado del otro y los antebrazos descansando sobre los muslos. Además, es importante tener una postura pasiva y de aceptación al llevar a cabo un ejercicio. De esta forma resulta más sencillo eliminar temporalmente los pensamientos que se presentan durante el ejercicio y tratar de ignorar los estímulos procedentes del exterior (los ruidos, por ejemplo).

Al principio es útil cerrar los ojos durante la práctica de los ejercicios para fomentar el autoensimismamiento. Más adelante, pueden realizarse los ejercicios también con los ojos abiertos.

Lo idóneo es llevar a cabo el entrenamiento autógeno en un espacio en penumbra y lo más silencioso posible. Es recomendable practicar a diario en una de las posturas indicadas. Puede ser beneficioso cambiar entre la posición de tumbado y sentado. Sobre todo en los inicios, los ejercicios buscan familiarizar a la persona con este método y con el tipo de percepción del cuerpo.

El entrenamiento autógeno para principiantes está compuesto en su nivel básico por diversos ejercicios que el profesor del curso transmite uno por uno en cada sesión y durante los cuales recita breves frases de manera rítmica y monótona (o los participantes las formulan interiormente). El objetivo es que los participantes puedan sumirse en un estado de relajación en cualquier momento por medio del entrenamiento autógeno.