Entrenamiento autógeno: Objetivos

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (19 de Marzo de 2012)

El entrenamiento autógeno proporciona tranquilidad, relajación y ensimismamiento concentrativo de la propia conciencia. Aquellos que lo practican aprenden a influir sobre determinadas funciones corporales involuntarias como las reacciones cardiovasculares, respiratorias y digestivas. Esta influencia por medio del entrenamiento autógeno permite alcanzar diferentes objetivos: distender la musculatura corporal, mitigar o eliminar el dolor, calmar los miedos y, por medio de fases de relajación periódicas, aumentar el rendimiento físico y mental general. Además, este método ofrece vías para ejercer el autocontrol y la autocrítica, ya que a través del ensimismamiento tiene lugar una autopercepción intensa (autoobservación).

No se trata de obligarse a uno mismo a alcanzar la calma o ciertos cambios por medio de ejercicios autosugestivos, sino que el entrenamiento autógeno tiene como meta practicar una actitud de “soltar” o “dejar ir” que permite percibir el efecto de alivio de la tensión en el propio cuerpo.