Entrenamiento autógeno: Ejercicio de calor

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (19 de Marzo de 2012)

El nivel básico del entrenamiento autógeno para inexpertos se compone de seis ejercicios, entre los que el ejercicio de calor ocupa, normalmente, el segundo lugar. Este ejercicio permite incrementar el riego sanguíneo en las extremidades y lograr el calentamiento del cuerpo. Las frases más adecuadas para este ejercicio son las siguientes:

  • El brazo derecho (izquierdo) está muy caliente o Mi brazo derecho (izquierdo) tiene una agradable sensación de calor (repetir entre cuatro y seis veces).
  • Mis brazos y piernas están muy calientes/tienen una agradable sensación de calor (repetir entre cuatro y seis veces).
  • Mi cuerpo está caliente o Tengo una agradable sensación de calor (repetir entre cuatro y seis veces).
  • Estoy muy tranquilo (repetir entre una y dos veces).

Ejercicio de pulsación

El tercer ejercicio típico del entrenamiento autógeno es el ejercicio de pulsación. Este consiste en sentir el pulso o latido regular del corazón y profundizar de esta manera el grado de relajación. Para realizar este ejercicio pueden utilizarse las siguientes frases:

  • El corazón late tranquilo y regular/fuerte, Mi corazón late siempre igual, Mi pulso es tranquilo y constante o Mi corazón funciona de manera automática/por sí solo (repetir entre cuatro y seis veces).
  • Estoy muy tranquilo (repetir entre una y dos veces).

Ejercicio respiratorio

El cuarto de los ejercicios del entrenamiento autógeno para principiantes es el ejercicio respiratorio: para ello los participantes toman conciencia pasivamente de la propia respiración y de su ritmo, más calmado gracias a los ejercicios realizados previamente. El objetivo no es influir en la inspiración y espiración, sino solo percibirlas. Las frases de este ejercicio son las siguientes:

  • Respiración tranquila, Algo respira en mí, Mi respiración es tranquila y constante o Mi respiración es serena y agradable (repetir entre cuatro y seis veces).
  • Estoy muy tranquilo (repetir entre una y dos veces).

Ejercicio abdominal o del plexo solar

Entre los ejercicios de autorrelajación por medio del entrenamiento autógeno hay uno que permite alcanzar un mayor riego sanguíneo en la región abdominal, el ejercicio abdominal o ejercicio del plexo solar (plexo solar = red nerviosa en el centro de la cavidad abdominal).

Este ejercicio suele realizarse en quinto lugar y busca paliar los trastornos vegetativos en la zona abdominal o del bajo vientre.

Las frases que se emplean son las siguientes:

  • Mi plexo solar irradia calor, Mi estómago está blando y caliente (repetir entre cuatro y seis veces).
  • Estoy muy tranquilo (repetir entre una y dos veces).

Ejercicio de la cabeza

El sexto de los ejercicios característicos del entrenamiento autógeno para principiantes es el ejercicio de la cabeza. Este pretende regular el riego sanguíneo en la cabeza durante el estado de profunda relajación logrado. La sensación de frescor en la frente que se busca en este ejercicio resulta agradable para muchas personas en comparación con el calor corporal. Las frases adecuadas para este ejercicio son:

  • Mi frente tiene un agradable frescor o Tengo la cabeza despejada y clara (repetir entre cuatro y seis veces).
  • Estoy muy tranquilo (repetir entre una y dos veces).