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Electrocardiograma (ECG/EKG)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/iStockphoto

Un electrocardiograma (ECG) es una prueba diagnóstica que desempeña un papel importante en el campo de la medicina interna. La electrocardiografía es el sistema que hace posible representar el proceso de estimulación eléctrica del corazón. Dichos procesos eléctricos son importantes para el funcionamiento cardiovascular. La imagen trazada por la electrocardiografía se denomina electrocardiograma.

El electrocardiograma se obtiene de la superficie cutánea mediante electrodos. Esta prueba plasma los procesos eléctricos del corazón a través de una “curva” en un monitor o una hoja de papel. Un ECG aporta información sobre cómo se irradia el estímulo en el músculo cardíaco. El electrocardiograma ayuda al médico con una serie de cuestiones porque ayuda en el diagnóstico y aporta conclusiones a cerca del funcionamiento del corazón y, por consiguiente, de la salud del paciente. Representa un método de análisis muy importante. Además, este sistema tiene otras ventajas: el médico obtiene el ECG fácilmente, para el paciente es totalmente indoloro y, en general, tan solo se tarda en realizarlo un pocos minutos (ECG en reposo).

Existen tres tipos distintos de ECG:

Los motivos por los que se recurre a un ECG se pueden resumir del siguiente modo. Teniendo en cuenta que el corazón bombea la sangre continuamente a los vasos sanguíneos, se supone que las células musculares del corazón se contraen de manera coordinada. Para ello, reciben un estímulo eléctrico. Solo de este modo los ventrículos y las aurículas del corazón pueden contraerse en el momento adecuado. Esta función controla un sistema celular especial, el denominado “marcapasos”. Las células del marcapasos emiten estímulos eléctricos y los transmiten a cada una de las células musculares del corazón.

Al nódulo sinusal le corresponde como marcapasos un papel especial: está situado en la región de la aurícula derecha y representa el origen del estímulo. Impulsa el corazón en cierto modo de manera rítmica y fija la frecuencia del latido cardíaco. El estímulo se propaga desde el nódulo sinusal a través del sistema de ejecución del estímulo y estimula levemente las células musculares de las aurículas y, a continuación, los ventrículos que conducen la sangre a las arterias de los pulmones y del cuerpo (aorta). Al final de cada ciclo, el estímulo se vuelve a producir. Durante todas estas fases, las células musculares modifican su carga eléctrica. Los electrodos del instrumento que registra el ECG registran estas oscilaciones a través de la piel. Por último, se plasman en el electrocardiograma en forma de curvas.

El electrocardiograma puede alertar sobre las siguientes enfermedades: