Ecografía

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Laura Osuna (22 de Abril de 2016)

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Una ecografía o ultrasonido es un método diagnóstico que, mediante ondas de ultrasonidos, permite observar diferentes tejidos blandos y órganos del cuerpo. Los médicos emplean la ecografía para el diagnóstico o la valoración de un tratamiento. También es una prueba muy usada durante el embarazo, para el control del feto. Es una prueba segura y no invasiva que no utiliza radiaciones ionizantes.

El ultrasonido es un procedimiento en el que se utilizan ondas sonoras de alta frecuencia que atraviesan en parte los distintos tejidos y en parte se reflejan en los mismos; las ondas que se reflejan, "como un eco", son recogidas por el aparato e interpretadas con un ordenador, produciendo unas imágenes que permiten interpretar las características de las estructuras internas que han atravesado (tejidos blandos y órganos). Con la ecografía en 3D, la representación es tridimensional así como en la ecografía en 4D. 

En una ecografía, se produce la emisión y recepción de ultrasonidos, ondas de sonido cuya frecuencia es superior a la audible por el oído humano, es decir, por encima de los 20.000 Herzios (Hz). Las frecuencias utilizadas en la práctica clínica varían entre 2 y 10 Megaherzios (MHz).

Un aparato de ultrasonidos se compone del transductor, un pequeño ordenador y una pantalla (monitor). En el transductor del aparato ecográfico se encuentran unos cristales que al aplicarles una corriente eléctrica alterna vibran, es decir, al ser sometidos a una corriente alterna vibran y emiten ultrasonidos de una frecuencia específica. Al aplicar el transductor sobre el cuerpo y un gel conductor sobre la zona que se desea explorar, las ondas atraviesan los tejidos y se reflejan en forma de ecos que son devueltos al transductor. Aquí los cristales producen una señal eléctrica que se transformará en un punto de luz. Así estos cristales actúan de “emisor” y “receptor” de las ondas sonoras.

Si el médico coloca el transductor, por ejemplo, en el vientre de una persona, envía ondas de ultrasonido a su zona abdominal. Si las ondas se encuentran allí con los diferentes órganos y tejidos (por ejemplo, el hígado, la vesícula biliar o los vasos sanguíneos), se reflejan de forma diferenciada en el transductor. El transductor registra las ondas sonoras devueltas y envía los datos a un ordenador. Este transforma toda la información en imágenes que el médico puede ver durante la ecografía en un monitor. 

El ultrasonido es un método diagnóstico de uso frecuente. En determinadas ocasiones se utilizan, además, métodos ecográficos especiales. Así, el médico puede, por ejemplo, con la ecografía Doppler comprobar el flujo sanguíneo o con sondas de ultrasonidos explorar más a fondo determinadas zonas del cuerpo (endosonografía).

La ecografía en 3D y 4D son también métodos ecográficos especiales. Con los aparatos ecográficos correspondientes, el médico reconoce estructuras tridimensionales. Frente a la ecografía en 3D, el médico puede con la 4D (también, ecografía 3D en vivo) percibir procesos corporales igual que en un vídeo. Así, se pueden comprobar movimientos como el latido cardiaco o, en caso de embarazo, los movimientos del niño en el seno materno.