Ecografía : Campos de aplicación

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Laura Osuna (22 de Abril de 2016)

La ecografía tiene muchos campos de aplicación y hace perceptibles numerosos órganos y zonas corporales en un monitor. Para ello, el médico coloca un transductor en la piel superficial de la zona que tiene que examinar (por ejemplo, el abdomen). En un monitor reconoce los órganos internos y tejidos y puede también guardar las imágenes en la memoria e imprimirlas durante la ecografía. Debido a que este transductor se coloca en la superficie corporal se llama también “transductor de superficie”.

La ecografía de superficie se emplea con mucha frecuencia y tiene diferentes campos de aplicación.

Las ecografías de las siguientes zonas corporales son de gran ayuda en el diagnóstico de diferentes enfermedades. Las más frecuentes son las siguientes:

  • Tórax (por ejemplo, la ecocardiografíao la ecografía de mama), partes blandas de la garganta, tiroides, extremidades y pared abdominal.
  • La ecografía abdominal para con los riñones, el páncreas, la vejiga, el bazo, el hígado, los vasos abdominales, así como el útero, por ejemplo, en revisiones durante el embarazo. El rango de frecuencias es menor en estos casos, es decir, el ultrasonido puede penetrar más profundamente en el tejido (entre 15 y 20 cm).

Además de los transductores de superficie, la ecografía también es importante en la medicina interna, llamada también endosonografía o endoecografía. Sus campos de aplicación son los siguientes:

  • Exploración intracavitaria (“dentro de una cavidad”): el médico introduce un transductor en órganos huecos como la vaginao el recto. Los órganos internos que se ven con dificultad mediante un transductor de superficie, se reconocen bien de esta forma en la pantalla. Por eso, la ecografía intracavitaria es especialmente importante para la evaluación de los ovarios, el útero, las trompas de Falopio, el corazón y la próstata. Al estar más cerca no necesitamos que las ondas tengan que penetrar mucho y eso permite usar frecuencias más altas que ofrecen mejor resolución, es decir, muestran más detalles.
  • Exploración intraluminal (“dentro de un tubo”): esta forma de ecografía es sobre todo parte de la investigación clínica. En ella, el médico introduce un transductor pequeño especial en estructuras corporales con forma de tubo como las trompas de Falopio o los vasos sanguíneos. Las frecuencias son más altas para mayor resolución.

Una ecografía Doppler registra la velocidad con la que fluye la sangre y permite informar sobre estrechamientos u oclusiones de los vasos sanguíneos.

Los ultrasonidos no solo se utilizan para el diagnóstico de enfermedades, también sirven para facilitar algunos procedimientos invasivos y para monitorizar y seguir el tratamiento de algunas enfermedades. Por ejemplo, en el tratamiento de los cálculos renales, se emplean estas pruebas para fragmentar, en trozos más pequeños o incluso en arenilla las piedras desde fuera y evitar así una intervención quirúrgica. El procedimiento se denomina litotricia extracorpórea con ondas de choque (LEOC).