Cómo prevenir el cáncer de piel: Pruebas diagnósticas

Autor: Laura Marcos Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (27 de Abril de 2016)

Las sociedades científicas orientan la prevención el cáncer de piel mediante pruebas diagnósticas, como el cribado o screening de piel, a las personas que presentan un riesgo elevado de padecer cáncer de piel. Por tanto, a las personas con la piel muy blanca que se quema con facilidad, que presenten una historia familiar de cáncer de piel o un largo historial de quemaduras, o que ya hayan presentando algún tipo de cáncer de piel alguna vez en su vida, se les recomienda realizarse una evaluación por un profesional una vez al año. El paciente debe desvestirse completamente para que el médico pueda observar toda la superficie de la piel; de la cabeza hasta las plantas de los pies.

Con pacientes que presenten un riesgo elevado de melanoma, lo recomendable es utilizar el mapeo computerizado de nevus, es decir, una fotografía de la piel para detectar la presencia y los cambios en los lunares que presente. El mapeo computerizado posibilita realizar un seguimiento de los pacientes con alto riesgo de melanoma, mediante el registro y la comparación de los cambios que puedan presentarse en su piel.

La dermatoscopia digital es otra de las técnicas utilizadas en el diagnóstico de cáncer de piel, que permite ver con gran aumento la superficie de cualquier lesión. Su uso es una una herramienta adicional para el dermatólogo a la hora de decidir si se extirpa o no una lesión sospechosa.

El objetivo es detectar precozmente cualquier de los tres tipos de cáncer de piel:

No obstante, la primera medida que debemos tomar ante el cáncer de piel es la prevención. La manera más fácil de prevenir el cáncer de piel es evitar el principal factor de riesgo: la exposición prolongada al sol, especialmente desde la infancia. Este hábito cobra especial importancia durante la adolescencia, dado que es cuando se inicia el uso de las cabinas de bronceado, y también cuando debido a diferentes actividades deportivas y lúdicas se exponen al sol de manera más intensa.