Entrevista con Paloma de Miguel y Laura Villanueva, consultoras de lactancia en Hospital Quirón Valencia.

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo ( de Onmeda.0000-00-00 00:00:00 de 0000-00-00 00:00:00)

Entrevista con Paloma de Miguel Aguilar y Laura Villanueva, consultoras internacionales certificadas en lactancia (IBCLC), en el Hospital Quiron de Valencia.

A pesar de que los beneficios de la lactancia materna están sobradamente probados desde el punto de vista científico, tan solo cuatro de cada diez madres continúa dando el pecho a los seis meses. Tras estos bajos índices se encuentran, en muchas ocasiones, problemas no resueltos por falta de información o de ayuda especializada. La consultoras de lactancia trabajan para que todas las mujeres que lo desean puedan amamantar a sus hijos.

Paloma de Miguel y Laura Villanueva, consejeras de lactancia, recomiendan abordar cuanto antes los problemas que puedan surgir al dar el pecho, ya que estos tienen solución.

¿Cuál es el primer consejo que debe darse a una embarazada que tiene intención de dar el pecho?

Que se informe, que lea mucho, pero eligiendo cuidadosamente sus fuentes. Hoy en día, gracias a Internet, la información está al alcance de todos pero esto tiene también sus peligros, ya que cualquiera puede hablar de lactancia sin necesidad de que su opinión esté basada en evidencia científica en vez de en su propia percepción o experiencia. Nosotras siempre recomendamos leer al Comité de Lactancia de la AEP (Asociación Española de Pediatría) o artículos avalados por la OMS.

También resulta muy útil asistir a charlas específicas de lactancia impartidas por profesionales actualizados.

¿Cuáles son las dificultades más comunes en relación a la lactancia que se ven en la consulta?

En general, la mayoría de las mujeres acuden a nuestra consulta porque sienten dolor al amamantar, algunas incluso ya acuden con heridas o grietas. También vemos infecciones, problemas en la anatomía oral del bebé y otros más específicos. Nos gustaría hacer hincapié en que la totalidad de estos problemas tienen solución. En este sentido, la detección precoz del problema aumenta las probabilidades de éxito.

Hay otro gran grupo de mujeres que vienen a vernos por motivos de inseguridad y dudas en su lactancia. En general, acuden para que las guiemos durante algún paso crítico en su lactancia: primeros días y gestión de la subida de la leche, incorporación al trabajo, introducción de la alimentación complementaria, crisis de crecimiento…

¿Qué factores son los que más interfieren en el éxito de la lactancia?

En general, la falta de apoyo e información adecuadas. La presión externa: sociedad, trabajo, entorno familiar… es el factor determinante.

Como antes hemos mencionado, es fundamental que la madre disponga de una información veraz y actualizada. El instinto natural de la madre apoyado en esta información es la clave del éxito de la lactancia frente a todas estas interferencias.

Lo ideal sería que esta información estuviera presente a todos los niveles. Una sociedad formada y conocedora de los innumerables beneficios de la lactancia es la base en la que debería apoyarse una madre durante este periodo.

Nosotras somos optimistas y pensamos que ya hemos comenzado a dar los pasos necesarios para que esta idea se haga realidad en un futuro no muy lejano.

Si tuviéramos que citar tres pautas básicas para conseguir amamantar con éxito, ¿de cuáles se trataría?

Nuestro consejo sería disponer de información actualizada desde el embarazo. Podemos dar un ejemplo recurrente: es frecuente encontrar madres preocupadas por la ganancia de peso de sus hijos y cuyo entorno sugiere suplementar por desconocer cuál es la ganancia de peso esperada para el niño amamantado. Esto hace que se genere un problema donde no lo había.

El segundo consejo es amamantar sin dolor: si duele durante las tomas, hay que buscar ayuda profesional porque se traumatizará el pezón y el bebe no extraerá la leche de forma eficaz. Esto a su vez afectará a la producción y generará otra serie de complicaciones en la madre.

Por último, aconsejamos olvidarse del reloj y dejarse llevar por las señales de su hijo y de su propio instinto.

¿Están muy extendidos los falsos mitos sobre la lactancia materna?

Hay muchas falsas creencias alrededor de la lactancia, pero hay algunas que se repiten con cierta frecuencia. La mayoría de las mujeres se preocupan por si tendrán leche y si ésta será buena. Salvo en casos excepcionales, cualquier mujer puede amamantar y su leche tendrá la composición adecuada para el óptimo desarrollo de su hijo.

Otras madres nos preguntan si hay alimentos prohibidos o alimentos que aumenten la producción. Determinados alimentos cambian el sabor de la leche, lo que proporciona variedad al bebé y facilita la introducción posterior de la alimentación complementaria. Y lo único que hace aumentar la producción es que la succión del pecho sea frecuente y efectiva.

Pero posiblemente el mito más extendido y el más perjudicial bajo nuestro punto de vista es el de que amamantar duele hasta que el pezón se endurece. La lactancia debe ser satisfactoria, tanto para la madre como para el bebé. Cualquier molestia es síntoma de que hay un problema que debe ser solucionado.

¿Se debe intentar convencer a las madres que no dan el pecho?

Nosotras no nos dedicamos a convencer a nadie. La lactancia pertenece a la madre y por tanto es una decisión personal que se ha de respetar.

Lo que sí que nos gustaría, aunque desgraciadamente no siempre ocurre así, es que se tratara de una decisión informada, preferiblemente desde el embarazo. Muchas mujeres deciden no amamantar porque piensan que no hay diferencia entre la leche materna y la leche de fórmula (que normalmente proviene de la vaca o de la soja y por tanto nunca pueden ser iguales), y no son conocedoras de los riesgos que comporta no amamantar tanto para ella como para su bebé y para la sociedad en general.

¿Es cierto que si una madre abandona la lactancia puede volver a recuperarla?

Sí, puede. En estos casos, será más fácil cuanto menor sea el bebé y cuanto menos tiempo haya pasado desde el cese de la lactancia. También ayudamos a muchas madres a pasar de lactancias mixtas a lactancias exclusivas. Se trata de procesos que requieren de un seguimiento estrecho hasta que conseguimos la retirada paulatina de suplementos mientras se trabaja en paralelo para aumentar la producción de la madre. Esto se llama relactación.

Otro caso muy llamativo es la inducción a la lactancia. Ocurre cuando una mujer que no ha parido a ese bebé desea amamantarlo. Por ejemplo, cuando se produce una adopción. Es una manera muy bonita de vincularse con su hijo además de beneficiar al bebé de las propiedades de la leche materna.

¿Cómo puede volver a generalizarse la cultura del amamantamiento en perjuicio de la cultura del biberón?

Para volver a normalizar la lactancia en nuestra sociedad deberíamos empezar educando desde la infancia. Tenemos que ser conscientes del tipo de información que transmitimos a las nuevas generaciones. Si nos fijamos en cuentos, juguetes, revistas, anuncios, etc., podemos encontrar gran cantidad de referencias relacionadas con la lactancia artificial. Hemos conseguido que biberones, leche de fórmula y chupetes se hayan convertido en objetos cotidianos. A pesar de las evidencias científicas, la presión que ha ejercido la industria de leche artificial ha sido tan fuerte que consiguió que mucha gente creyera que la leche de fórmula era similar a la de madre.

Afortunadamente, en la actualidad estamos viendo un número creciente de personas comprometidas con la protección y promoción de la lactancia materna, y esto nos hace ser optimistas.

En relación a otros países del entorno, ¿cuál es la situación española en relación a la lactancia materna?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y a partir de ahí, complementada con otros alimentos hasta por lo menos los dos años. Obviamente, depende de con qué países nos comparemos. En España un 76% de mujeres comienza dando el pecho, un 44% continúa haciéndolo en exclusiva a los tres meses y solo un 40% lo hace a los seis meses, ya sea de forma exclusiva o mixta.

Si nos fijamos en Noruega, nos llevan mucha ventaja. Allí presentan unas tasas de lactancia al inicio de un 99%, y a los tres meses un 70% de las mujeres amamanta de forma exclusiva, mientras que a los seis meses un 80% continúa haciéndolo de forma exclusiva o no. Sin embargo, estamos mejor que en Inglaterra donde comienzan un 81% y a los tres meses únicamente un 13% amamanta de forma exclusiva.

¿Cómo puede cambiarse la percepción que tienen algunas mujeres de que dar el pecho es un proceso difícil, doloroso, esclavo…?

Bajo nuestro punto de vista, esta percepción se basa en el desconocimiento. Independientemente de su poder nutricional e inmunológico, la leche materna está siempre disponible para nuestro hijo allí donde estemos, a la temperatura idónea y en cantidad y composición adecuada. Para preparar un biberón es necesario llevar detrás todo un arsenal de productos como leche de fórmula, agua, medidor, biberón, termo…y no nos olvidemos de limpiar y esterilizar bien todo.

También se suele achacar la falta de sueño a la lactancia cuando realmente está relacionada con la crianza en sí misma. Curiosamente, hay estudios que demuestran todo lo contrario: se ha visto que las madres que amamantan presentan más periodos de sueño profundo y que, estos son más largos que los de las madres que no lo hacen. En cuanto a doloroso y difícil, es lo que comentábamos antes. No tiene que serlo en ningún caso si hay buena información y el apoyo de un profesional adecuado. Si surge cualquier dificultad, una actuación temprana soluciona la mayoría de dificultades de la lactancia.

¿Cuál es el papel fundamental del IBCLC o consultor de lactancia acreditado a nivel internacional?

Aunque la figura del IBCLC está muy extendida en otros países, en España aún es de reciente implantación. Por ejemplo, Alemania cuenta con 1.445 profesionales, mientras que en España somos 76.

El consultor internacional certificado en lactancia (IBCLC) es el único profesional de la salud certificado a nivel internacional en el manejo clínico de la lactancia materna. Además, está sujeto a un estricto código ético en sus actuaciones, así como de calidad y formación continua al tener que recertificarse cada cinco años.

Por consiguiente, la labor del IBCLC es guiar y acompañar a las madres durante su lactancia, ayudando a superar cualquier problema que pueda surgir durante la misma, con el objetivo de que sea una experiencia totalmente satisfactoria y beneficiosa tanto para ella como para su bebé. Asimismo, también los IBCLC se encargan de la formación específica en lactancia del resto de profesionales y entidades sanitarias.

Por Terry Gragera