Entrevista con el Dr. Josep Malvehy

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo ( de Onmeda.0000-00-00 00:00:00 de 0000-00-00 00:00:00)

El melanoma metastásico es un tumor originado habitualmente en la piel, que en ocasiones puede diseminarse y originar metástasis, principalmente en la piel pero también puede ocasionar la propagación de las células tumorales a otros órganos. Pese a que este cáncer puede llegar a ser muy agresivo, actualmente se están abriendo vías esperanzadoras hacia un abordaje que permita mantener la en-fermedad controlada.

Con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer, el doctor Josep Malvehy Guilera, director de la Unidad de Melanoma del Hospital Clínic de Barcelona, nos explica cómo actúa este tumor y a cuáles son los últimos avances en su tratamiento.

¿A qué edad suele diagnosticarse este tipo de tumor?

La edad a la que está afectando este tumor a la población es un hecho importante. Se trata de un tumor que aparece en la edad productiva. Esto quiere decir que está afectando a pacientes jóvenes y, por tanto, el impacto familiar y social, además del que obviamente produce en el propio paciente, es grande.

¿De qué edades estamos hablando?

La edad media de diagnóstico está entorno a los 55 años, aproximadamente. Esto significa que tenemos pacientes de 25 años y otros de 80. Es algo que llama la atención. Esto varía en función de las poblaciones que se analicen, porque hay factores poblacionales que cambian y condicionan estas edades de debut; y también dependerá de los factores de riesgo. En casos de pacientes con melanoma familiar y casos genéticos que ya identificamos, la edad de debut de la enfermedad es más temprana.

¿Hacia qué partes del organismo se propaga este melanoma metastásico? ¿Cuáles son los órganos diana?

Cualquiera. Si bien en la mayoría de tumores malignos cuando producen metástasis suelen tener una apetencia para cierto órganos. En el caso de melanoma, aunque es cierto que los órganos con metástasis más frecuentes al inicio de la enfermedad metastásica son los ganglios y la piel, la realidad es que las células de melanoma pueden atacar a cualquier órgano, desde el sistema nervioso central hasta huesos, pulmón, hígado…

Actualmente, ¿qué abordaje terapéutico existe? ¿Qué grado de eficacia tiene?

En el caso del melanoma el tratamiento primario es la cirugía. Incluso cuando afecta en forma de metástasis consideramos la posibilidad de operar. La cirugía debe garantizar la extirpación de la metástasis y debe ser una cirugía en la que el beneficio-riesgo de la propia intervención justifique esta aproximación. Desgraciadamente, y sucede en la mayoría de las ocasiones, cuando nos encontramos un melanoma metastásico que afecta a distintos órganos en el momento del diagnóstico de la diseminación, la cirugía ya no suele ser la opción más adecuada y en esos casos se valora la opción del tratamiento en función del tipo de tumor. No todos los melanomas tienen las mismas características. El tipo de mutaciones tienen, la velocidad de crecimiento y factores de patología de base o características del propio paciente que a veces permiten o no ciertos tratamientos.

¿Qué es la proteína BRAF V600? ¿Qué papel juega en la proliferación de este tumor?

Sabemos que el perfil del tumor puede ser tributario de tratamientos específicos o pueden ser resistentes. Una de las proteínas más interesantes para decidir el tratamiento de esta enfermedad es una proteína que se ha descubierto no hace muchos años y que está presente en forma de mutaciones en un porcentaje variable de tumores que pueden ser el 59%. Esta proteína cuando está mutada nos está indicando que el tumor es sensible a una serie de terapias diana que bloquean la proteína en la célula tumoral para impedir que prolifere.

¿En qué consiste la terapia para melanoma metástasico?

En este momento en nuestro ámbito tenemos varios tipos de tratamientos para el melanoma. No todos los tumores son los más adecuados para una u otra de estas medicaciones. De ahí la importancia de que los equipos multidisciplinarios que conocen la enfermedad analicen la situación para valorar cuál es el mejor medicamento.

Los fármacos que están aprobados son por un lado las terapias inmunológicas. En este caso tenemos terapias que bloquean la respuesta supresora de las defensas para liberarlas y de esta manera conseguir respuestas al medicamento. Por otro lado, tenemos medicamentos que actúan de manera diferente, y que son las terapias diana. Lo que hacen es que cuando el tumor es sensible, bloquean la proliferación tumoral a través del ataque directo de las células bloqueando la proteína que está mutada.

Por otro lado, tenemos el recurso de la quimioterapia, que aunque tiene efectos más limitados, en algunos pacientes es la opción que se considera más adecuada, ya que o bien el tumor no es sensible a las terapias diana o bien no se pueden realizar las terapias inmunológicas por efectos secundarios o patologías de base.

¿Qué cambios se están produciendo en el conocimiento y control de este tipo de cáncer?

Ya hay un gran cambio en el panorama del tratamiento del melanoma metastásico desde hace unos años. Se ha observado la evolución y es muy esperanzadora. Hasta hace cinco años, aproximadamente, disponíamos de medicamentos con respuestas clínicas del 10-20%, en algunos casos algo más, pero sin aumentar la supervivencia. Durante 30 años no teníamos nada más que la quimioterapia para tratar esta situación tan grave.

Actualmente, se están descubriendo nuevas opciones de tratamiento porque conocemos mejor el tumor. Esto ha permitido mejorar la supervivencia, aunque sigue siendo una enfermedad muy grave y, desgraciadamente, no todos los pacientes manifiestan la respuesta deseada. Pero de no tener nada que aumentara la supervivencia ahora tenemos medicamentos que la incrementan e incluso en algunos casos de manera prolongada.

Nunca en esta situación hablamos de curación definitiva porque son pocos años para decir lo que puede pasar, pero obviamente ver la desaparición completa de los tumores y la recuperación del paciente de forma completa y mantenida durante años es algo que nunca habíamos visto en melanoma metastásico. Hay que señalar que se trata de una revolución que va deprisa, por tanto, cada año hay nuevos tratamientos que pueden mejorar cada vez más la esperanza de estos pacientes.

Entonces, ¿podemos transmitir un mensaje esperanzador cuando hablemos de melanoma metastásico?

Seguro que sí. Siempre tendremos situaciones más complicadas que otras. No podemos decir que el melanoma se va a curar siempre, y en todos los casos de forma sencilla. Pero podemos esperar que en el futuro podamos mantener esta enfermedad controlada, incluso como una dolencia de carácter crónico. Hay dudas sobre cómo va a ser esto posible porque entendemos que la enfermedad tiene escapes terapéuticos, es decir que las células pueden escapar y volver a reaparecer a pesar de haber respondido inicialmente al tratamiento. Con la prudencia necesaria, se podría decir que en el futuro se podría mantener supervivencia prolongadas en un número cada vez más importante de paciente.

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Por H. Bakkali