Recomendaciones dietéticas para personas con insuficiencia renal

Autor: Redacción Onmeda (10 de Marzo de 2016)

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En enfermedades como la hipertensión, el colesterol alto, la celiaquía o las intolerancias alimentarias, automáticamente se sabe que hay que adaptar la alimentación a dichas patologías con el objetivo de revertirlas o no empeorar su situación. Sin embargo, cuando se habla de personas con insuficiencia renal, no se es tan consciente de las limitaciones dietéticas que esto conlleva.

Los riñones son los órganos encargados de filtrar los desechos de la sangre y mantener el equilibrio de líquidos y electrolitos del organismo. En caso de insuficiencia renal existe una incapacidad por parte del riñón de eliminar el exceso de líquidos, electrolitos y los desechos por lo que se pueden producir complicaciones varias dependiendo de la gravedad. 

Los pacientes con insuficiencia renal deben seguir unas pautas de alimentarción pare evitar complicaciones y favorecer la recuperación. Según Nadine López, bioquímica experta en Nutrición, “es imprescindible conocer el grado de insuficiencia renal que presenta un enfermo renal para determinar qué patrón dietético se debe recomendar al paciente. En función de este parámetro se requiere una restricción más o menos acusada de algunos nutrientes como las proteínas, el potasio o el sodio”.

Nadine López insiste en que es importante reducir el consumo de proteínas, potasio y sodio, ya que son elementos que suponen mucho trabajo de filtraje por parte del riñón. “Algunas de las consecuencias negativas de la acumulación de sodio en el organismo son un aumento de la presión arterial, hinchazón o insuficiencia cardíaca. Los enfermos renales deben evitar consumir sal de mesa”, alerta la experta.

El objetivo de intervenir en la alimentación de un paciente con enfermedad renal es evitar la progresión de la enfermedad o la malnutrición, y esto puede conseguirse, en la mayoría de casos, comiendo prácticamente de todo pero siguiendo unas recomendaciones básicas. Como norma general se recomienda seguir una dieta normal baja en proteínas, controlar la ingesta de líquidos y reducir el consumo de sal, potasio, fósforo y otros electrolitos. Además, la experta nos da las siguientes pautas: 

Hidratos de carbono

  • Debemos priorizar los carbohidratos complejos (patatas, legumbres, cereales) frente a los carbohidratos simples como el azúcar o la miel.
  • Si hervimos las patatas y las legumbres dos veces (cambiando el agua), conseguiremos reducir los niveles de potasio y podrá hacerse un consumo normal de estos alimentos, a no ser que la función renal sea muy baja

Frutas y hortalizas

  • Debemos evitar aquellas verduras que se vayan a comer crudas y tengan un alto contenido de potasio o sodio como las acelgas para ensalada o el plátano, que cuadruplica la cantidad de sodio de algunas frutas como las mandarinas. También debemos evitar los frutos secos o la fruta seca por su alto contenido en potasio
  • “Son beneficiosas las frutas que aportan un bajo contenido de potasio como la manzana o la pera, aunque siempre es necesario limitar su consumo para evitar exceder el aporte de este mineral. También podemos consumir las frutas en almíbar o cocidas”

Lácteos

  • Debe hacerse un consumo controlado por su riqueza en proteínas. Se evitarán los que contengan toda la nata y se eliminarán, además, los azucarados
  • “Los lácteos que se vayan a consumir deberían ser desnatados enriquecidos con vitamina D, aunque se recomienda limitar su consumo por su alto contenido en proteína”

Carnes

  • Se aconseja evitar las carnes ricas en grasas saturadas o las piezas que las contengan en exceso
  • “Las carnes con bajo contenido en grasa son las menos perjudiciales, aunque es imprescindible disminuir su consumo debido a la necesidad de reducir el aporte de proteínas”

Pescados

  • Del mismo modo que ocurre con los lácteos y las carnes, deberemos limitar la cantidad de pescado para no sobrepasar las cantidades de proteína estimada como segura
  • “Dentro del grupo de los pescados, son especialmente recomendables los pescados azules por su contenido en vitamina D y en ácidos grasos omega-3

Legumbres

  • Las legumbres deben evitarse si no se hierven previamente dos veces (cambiando el agua), ya que su aporte en potasio es muy elevado. La que más potasio contiene es la soja
  • “Forman parte de una dieta saludable, pero en el caso del enfermo renal deben tomarse las precauciones necesarias a la hora de cocinarlas. Las que menos potasio contienen son las lentejas”

Grasas

  • Debemos evitar la mantequilla y la margarina, así como alimentos que contengan grasas saturadas como la bollería o el chocolate
  • “Sí podremos consumir aceites vegetales, sobretodo el aceite de oliva virgen

Es importante destacar que las personas con insuficiencia renal que necesitan diálisis deben atender a las recomendaciones de la unidad donde la realizan. “La elaboración de un patrón dietético personalizado es la mejor manera de beneficiarse de una dieta terapéutica, además va a ser menos restrictivo que las recomendaciones basadas en alimentos prohibidos”, concluye Nadine López.