Manchas en la piel

Autor: Verónica López (11 de Enero de 2016)

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Las manchas en la piel son lesiones planas, circunscritas e inconsistentes. Las manchas blancas, las manchas rojas o las marrones son alteraciones del color normal de la piel que se producen por un aumento o disminución de la melanina o también por alteraciones de la pigmentación, anomalías vasculares o por extravasación sanguínea (petequias, equimosis, púrpura, hematoma). Estos trastornos pueden ser genéticos o adquiridos, por ejemplo, por una exposición inadecuada al sol. 

Las manchas en la piel aparecen normalmente por un aumento de la cantidad de melanina que produce una coloración más oscura, denominada hipermelanosis o hiperpigmentacion, o por el contrario, por una disminución o ausencia de pigmento que hace que la piel tenga un color más blanco o claro, un trastorno conocido como hipomelanosis o hipopigmentación. Además, las manchas cutáneas, en algunos casos, son producidas por enfermedades asociadas.

Manchas blancas en la piel

La hipopigmentación o despigmentación de la piel ocurre por la ausencia total o parcial de melanocitos, pero también por alteraciones en su funcionamiento; la pigmentación depende del número de melanocitos, de la cantidad de melanina que producen y de cómo se dispone esta en los queratinocitos; así, distintas alteraciones producen distintos resultados. De esta forma, la hipopigmentación puede provocar manchas blancas en la piel, en algunas zonas concretas o en todo el cuerpo.

Algunos trastornos por hipopigmentación son:

  • Vitíligo. Esta enfermedad se caracteriza por la pérdida completa del pigmento en la piel, debido a la pérdida de los melanocitos, provocando manchas y parches despigmentados bien delimitados. Las áreas más frecuentemente afectadas son la periorbitaria, perioral y anogenital, así como codos, rodillas, axilas, pliegues inguinales y antebrazos. Se asocia con trastornos autoinmunes como enfermedades tiroideas y diabetes mellitus.
  • Manchas en hoja de fresno. Son un síntoma cutáneo de la esclerosis tuberosa, una enfermedad autosómica dominante hereditaria que suele aparecer en los primeros años de vida. La manifestación cutánea más precoz, aunque por sí mismas no son un criterio diagnóstico, es la aparición de máculas hipopigmentadas, probablemente congénitas, aunque pueden no verse hasta que la persona se broncee. Aparecen en el 75 - 100% de los pacientes, en la zona posterior del tronco y miembros inferiores, a veces con distribución segmentaria; con un tamaño de 1 a 3 cm como media, bien delimitadas, y de forma ovalada, poligonal, o lo que es más típico, lanceolada (en forma de hoja de fresno, con el eje mayor dispuesto axialmente en tronco, y transversalmente en extremidades).
  • Albinismo. Es un trastorno hereditario poco frecuente. Pertenece a un grupo de alteraciones pigmentarias hereditarias, casi todas autosómica recesivas. Es consecuencia de un defecto en el enzima tirosinasa con una alteración en la síntesis o almacenamiento de la melanina en los melanosomas. Se caracteriza por la hipopigmentación cutánea y las alteraciones oftalmológicas. Los albinos totales tienen la piel y el cabello blanco y no son capaces de broncearse.
  • Pitiriasis alba. Es una patología común en niños y adolescentes (de 3 a 16 años, normalmente) que se caracteriza por la aparición de placas hipopigmentadas redondas, ovales y múltiples, de 0,5-2 cm, principalmente en la cara y en el 20% de los casos también en el tronco, el cuello o los brazos. La afección puede tener una evolución variable, en la mayoría de los casos con resolución espontánea, pero siempre dura meses y las formas faciales más de un año.
  • Hipomelanosis gutata idiopática. Es un trastorno que se caracteriza por manchas blancas pequeñas redondas en áreas expuestas al sol, especialmente de piernas y antebrazos. Afecta especialmente a las mujeres y se asemeja al vitíligo. Es muy común en personas mayores de 40 años. Las manchas suelen ser máculas redondeadas de 2 a 6 mm, muy bien delimitadas, de color porcelana, que aparecen en superficie extensora de extremidades; son asintomáticas y progresan con la edad. No requiere tratamiento, aunque a veces se pide por estética, en personas muy pigmentadas es poco útil.

Las manchas en la piel también se pueden producir por una infección de hongos (tiña, pitiriasis versicolor) o por una mala alimentación, por ejemplo, en el caso de algunas alteraciones nutricionales con pérdida o deficiencia proteica como el kwashiorkor, malabsorción intestinal y el síndrome nefrótico se manifiestan frecuentemente con hipopigmentación facial, troncal y de extremidades, como causa de la deficiencia de aminoácidos precursores de la pigmentación. El restablecimiento nutricional normaliza los cambios pigmentarios.

Algunos trastornos por hiperpigmentación son:

  • Pecas (efélides). Son pequeñas manchas hiperpigmentadas que aparecen en la piel en zonas expuestas al sol en personas con piel clara, especialmente en pelirrojos y rubios. Las pecas tienden a oscurecerse durante el verano con la exposición al sol y aclararse durante el invierno. Pueden usarse cremas para aclararlas, exfoliantes químicos o crioterapia para atenuarlas.
  • Lunares (nevus o moles).Son máculas, pápulas o pequeñas placas hiperpigmentadas o del color de la piel provocadas por una acumulación de melanocitos. Hay diferentes tipos de lunares. Algunos lunares (lentigo maligno) pueden preceder a un melanoma. Por esta razón es importante controlar la asimetría, los bordes irregulares, los cambios de color o el crecimiento de los lunares.
  • Manchas de envejecimiento (manchas seniles o lentigo senil). Son máculas o parches hiperpigmentados de color pardo o café, que aparecen en personas de edad avanzada. Estas manchas suelen aparecer principalmente en zonas expuestas al sol como en la cara, el cuello, la parte superior del tronco, en antebrazos y manos. El lentigo solar o senil son lesiones absolutamente benignas. Su extirpación o destrucción mediante electrocoagulación o crioterapia se realiza únicamente por motivos cosméticos.
  • Melasma (cloasma). Son manchas marrones que aparecen casi siempre en mujeres de mediana edad y que se agravan o producen durante el embarazo o con la toma de anticonceptivos. En raras ocasiones persiste después de la menopausia. Afecta principalmente a mujeres de origen hispánico y asiático. La zona más afectada suele ser la cara (mejillas y frente).
  • Manchas café con leche. Son marcas de nacimiento pigmentadas como los lunares. Estas máculas amarronadas de 2-20cm de diámetro, de coloración uniforme, márgenes lisos e irregulares y sin sintomatología subjetiva, se presentan en el momento de nacer o poco después, permaneciendo estables toda la vida. Si aparecen aisladas y en número escaso carecen de importancia y su frecuencia llega al 10% de la población, cuando su número es superior a 6 y su diámetro excede los 1,5 cm es sugestivo el diagnóstico de neurofibromatosis. En este supuesto, las manchas tienen un borde liso (costa de California) y se pueden acompañar de pecosidades axilares e inguinales. Aparecen principalmente en el tronco, las extremidades y las nalgas. Otras enfermedades en las que pueden aparecer este tipo de manchas son la anemia de Fanconi, el síndrome de McCune-Albright o la esclerosis tuberosa.
  • Hemangiomas capilares (puntos rojos en la piel, punto rubí o angioma en cereza).Es una mancha sanguínea congénita formada por pequeños vasos sanguíneos agrupados. Se pueden formar en cualquier parte del cuerpo, pero normalmente aparecen en la zona del tronco. Se suelen incrementar con la edad. Son de color cereza o rubí, lisos o sobresalientes. No requieren tratamiento pero pueden eliminarse con electrocirugía, crioterapia o láser. Puede sangrar si sufre una lesión.
  • Melanoma. Es un tipo de cáncer de piel que se origina en los melanocitos. Se asemeja a un lunar por su tonalidad, pero si deferencia en que suele tener un crecimiento asimétrico y progresivo, los bordes son irregulares y la coloración es pigmentada y suele variar.