Pensamientos suicidas: guía de autoayuda: Cómo cuidarte

Autor: Terry Gragera (5 de Septiembre de 2017)

Aunque durante las crisis parezca imposible salir adelante, es posible vivir sin pensamientos suicidas o, al menos, aprender a actuar ante ellos para no correr peligro. Se trata de encontrar una manera de reducir el dolor y aumentar tus recursos para hacerle frente. Si has tenido pensamientos suicidas o algún intento de acabar con tu vida, debes cuidarte de una forma especial:

Solicita ayuda especializada

Es necesario que un buen terapeuta, psicólogo o psiquiatra, según tu caso, haga seguimiento de tu historia y tu evolución. Acude a todas las revisiones y, si te han prescrito alguna medicación, tómala adecuadamente.

Si necesitas ayuda:

Teléfono de la Fundación ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes: 900 20 20 10 
Teléfono de la Esperanza: 717 003 717 para ayudar en la prevención del suicidio

Busca un grupo de autoayuda

Sentirte comprendido por personas que han sufrido la misma experiencia que tú puede servirte de apoyo. Busca un grupo de autoayuda y únete a él.

Aleja los instrumentos peligrosos de ti

Procura llevar a un lugar inaccesible las cosas que puedan poner en riesgo tu integridad en momentos de crisis.

Vive de forma saludable

Es muy importante comer alimentos sanos (ten en cuenta que un exceso de azúcar provoca oscilaciones de ánimo), dormir suficientes horas y hacer ejercicio de forma regular. El deporte genera endorfinas, que son las hormonas del bienestar, y un descanso adecuado ayuda a elevar el ánimo. Evita totalmente las drogas y el alcohol, que son un factor de riesgo importante de la conducta autolítica. 

Sigue unas rutinas

Las rutinas dan seguridad y ayudan a normalizar la situación. Sigue un horario estable para tus comidas, para dormir y para el resto de tareas del día a día.

Busca actividades que te resulten placenteras

Una afición, una manualidad, un deporte, ver una serie de televisión, leer un libro, cocinar… Pero no esperes a sentirte más animado para empezar; comienza sin ganas y la motivación vendrá después. Procura que cada día haya, al menos, dos actividades con las que disfrutes y a las que dediques más de 30 minutos. Permítete sentirte bien durante esos momentos. Tener aficiones te ayudará, además, a no focalizar toda tu vida en una sola cosa o persona. 

Acostúmbrate a escribir

Desahógate escribiendo tus sentimientos y pensamientos cuando te sientas mal. Del mismo modo, es muy importante que escribas acerca de tus ideas de futuro, tus metas y tus deseos, para que puedas releerlo en caso de necesidad. Mantener la curiosidad por el futuro es muy positivo para ti. Además, cuando estés animado, elabora un listado de alternativas al suicidio, al que podrás recurrir si es necesario.

No te aísles

Contar con una buena red social de apoyo es fundamental para sobrellevar los momentos de crisis y vivir situaciones positivas y agradables.

Aunque no te apetezca, queda con amigos o conocidos. El contacto con más gente te ayudará mucho y evitará riesgos.

Fracciona

Si te sientes mal, acostúmbrate a dividir el tiempo, los problemas y los días en fracciones pequeñas. De esta manera se te harán más abordables.