Vértigo: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Arriaga (24 de Noviembre de 2014)

El tratamiento del vértigo va a ir determinado por las causas que lo hayan provocado. En función de las diferentes formas de vértigo, el tratamiento puede incluir diversas medidas: medicamentos, fisioterapia, psicoterapia e incluso cirugía. El tratamiento elegido en cada caso concreto depende de las causas del vértigo.

Si el vértigo aparece a modo de cinetosis (por ejemplo, mientras se conduce), puede ayudar una exposición prudente, repetida y en intervalos breves al estímulo correspondiente. Esta habituación, no obstante, es solo temporal y eficaz para una sucesión de movimientos concreta. Por consiguiente, una insensibilidad adquirida frente a la conducción de un automóvil no resulta de ayuda para evitar el mareo al montar en barco, por citar un ejemplo. Además, para tratar la cinetosis son adecuados ciertos medicamentos: se trata de los llamados antivertiginosos. Estos contribuyen a evitar tanto el vértigo como las náuseas que suelen acompañarlo. Se emplean antihistamínicos (por ejemplo, dimenhidrinato, cinarizina), anticolinérgicos (por ejemplo, escopolamina) y antidopaminérgicos (por ejemplo droperidol). Sin embargo, estos no son adecuados para el tratamiento de muchas formas de vértigo y especialmente como tratamiento continuo.

Las medidas psicoterapéuticas para el tratamiento del vértigo suelen obtener buenos resultados. Estas incluyen ejercicios que provocan inseguridad postural y requieren por tanto movimientos correctores: la fisioterapia busca mejorar las respuestas del equilibrio. Determinados vértigos como el vértigo posicional paroxístico benigno y el vértigo rotatorio prolongado en caso de inflamación del nervio vestibular (neuritis vestibular) se curan con mucha mayor rapidez por medio de ejercicios fisioterapéuticos.

Cuando los ataques vertiginosos aparecen con especial frecuencia o durante años, y la capacidad auditiva también está limitada, cabe tomar en consideración el tratamiento quirúrgico (el cirujano puede, por ejemplo, eliminar el órgano del equilibrio afectado). Sin embargo, teniendo en cuenta que muchas enfermedades de base que provocan el vértigo tienen un pronóstico favorable y se curan de modo espontáneo (algo que se ve favorecido por el tratamiento fisioterapéutico correspondiente), las medidas quirúrgicas son excepcionales.