Vértigo: Definición

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Arriaga (24 de Noviembre de 2014)

El vértigo es, por definición, una percepción distorsionada desagradable del entorno o de los movimientos. En muchos casos se producen trastornos del equilibrio como consecuencia del vértigo. La palabra vértigo procede de la raíz vertere, que significa girar.

Incidencia

El vértigo y la cefalea son síntomas comunes y característicos de muchas enfermedades, especialmente de los trastornos del sistema nervioso. Prácticamente todas las personas han sentido vértigo en algún momento de su vida. Con la edad su incidencia aumenta. En el caso de las personas jóvenes, el porcentaje de afectados se sitúa en torno al 17% mientras que entre los mayores de 65 años un 30% sufre vértigos con frecuencia, cifra que asciende hasta el 39% en personas mayores de 80 años.

Tipos de vértigo

El vértigo puede manifestarse de diversas formas. Se pueden diferenciar los siguientes cuatro tipos clásicos de vértigo:

Vértigo rotatorio agudo

El vértigo que se presenta de forma repentina e intensa y tiene una duración de segundos o pocos minutos es un vértigo rotatorio agudo. Este tipo de vértigo está asociado a una fuerte sensación de rotación con tendencia a la caída y en algunas ocasiones también con náuseas.

Vértigo rotatorio prolongado

Si el vértigo se extiende durante horas o días, y va acompañado de tendencia a la caída, movimiento involuntario de los ojos (nistagmo), náuseas y vómitos, se trata de un vértigo rotatorio prolongado. Este tipo de vértigo aparece fundamentalmente entre los 50 y los 60 años de edad, y es más frecuente en las mujeres que en los hombres.

Vértigo posicional

El vértigo posicional suele presentarse cuando el paciente inclina la cabeza hacia un lado. En la edad adulta el más habitual dentro de este tipo es el vértigo posicional paroxístico benigno. Aparece a cualquier edad, si bien su frecuencia aumenta en función de la edad del paciente. La mayor incidencia se registra en las personas de entre 60 y 80 años. Las mujeres lo padecen más habitualmente que los hombres.

Vértigo oscilante

El vértigo que va acompañado de inestabilidad al estar de pie o al caminar y una elevada tendencia a la caída recibe el nombre de vértigo oscilante. A diferencia de las otras formas de vértigo, en este tipo de vértigo los vómitos son inusuales.

El tipo más habitual de vértigo oscilante es el llamado vértigo postural fóbico, también llamado inseguridad fóbica ortostática. Esta forma de vértigo se presenta con mayor frecuencia entre los 30 y 40 años de edad en las mujeres, y entre los 40 y 50 en los hombres. En ambos sexos la incidencia es la misma. En la mayor parte de los casos las personas afectadas sufren una crisis de vértigo repentina acompañada de aturdimiento, así como inseguridad al estar de pie y caminar, que inicialmente dura solo unos segundos. Los pacientes viven estos ataques como algo muy amenazante, por lo que desarrollan una expectativa temerosa de las siguientes crisis. Con frecuencia el vértigo oscilante está desencadenado por situaciones especiales como conducir un automóvil, cruzar un puente, subir unas escaleras, estar en espacios vacíos o enfrentarse a determinados retos sociales o comunicativos.

El vértigo visual también se incluye dentro de la categoría del vértigo oscilante. Uno de ellos es el llamado vértigo optocinético: se produce cuando un estímulo en movimiento de gran superficie, por ejemplo, en pantallas de cine o simuladores de vuelo, causan una contradicción entre el estímulo percibido por el ojo y la esperada, pero inexistente, aceleración del cuerpo. Esta discordancia provoca vértigo oscilante acompañado de vómitos.