Vértigo: Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Arriaga (24 de Noviembre de 2014)

Las causas del vértigo pueden ser múltiples. En función de la patología desencadenante, la duración, la regresión, el tipo y otras características, pueden diferenciarse diversas formas de vértigo. Todas ellas, incluidas las de origen sensorial, surgen por medio del mismo mecanismo: el movimiento estimula los tres órganos sensoriales decisivos del cuerpo, que transmiten dicho movimiento y la posición en el espacio al cerebro. Entre estos se encuentran:

  • Los ojos (sentido de la vista)
  • Los llamados receptores profundos presentes en los músculos (sistema somatosensorial)
  • El órgano del equilibrio situado en el oído interno (sistema vestibular)

En el cerebro (sobre todo en el cerebelo) se compara y analiza la información recopilada por los tres sistemas. Si al procesar dichos datos se generan patrones desconocidos o discordantes, se produce el vértigo. Las causas pueden diferenciarse tal como sigue:

  • Vértigo por estímulos. Constituye en cierto modo un mecanismo de defensa del cuerpo, que informa al cerebro de manera simultánea sobre la situación del cuerpo y sobre un peligro potencial. Aparece, por ejemplo, cuando la persona se encuentra a una altura elevada, o moviéndose o acelerando con cambios bruscos, tal como ocurre en un tiovivo o en la cinetosis en viajes por mar.
  • Mareo como síntoma concomitante de otras enfermedades: también tiene su origen en un estímulo. Puede desencadenarse como consecuencia de cambios de la presión sanguínea, un suministro insuficiente de oxígeno o intoxicaciones, lo que a su vez está causado por una ingesta deficiente de alimentos o líquidos, diversas enfermedades del sistema cardiovascular o enfermedades pulmonares, entre otros. El tabaquismo pasivo también puede provocar mareo.
  • Vértigo como síntoma principal de otras enfermedades: las enfermedades de los sistemas responsables del sentido del equilibrio pueden provocar vértigo. En estos casos se habla de un vértigo por lesión, y constituye el síntoma guía de la enfermedad. Las causas de este vértigo son un fallo en los órganos sensoriales (oído, vista) o del cerebro, debidas al órgano del equilibro del oído (vértigo periférico) o del sistema nervioso central (vértigo central). En el primer grupo se incluyen el vértigo postural paroxístico, la inflamación del nervio vestibular (neuritis vestibular) o la enfermedad de Menière. También determinados antibióticos pertenecientes a los llamados aminoglucósidos pueden provocar vértigo como efecto secundario. El vértigo central aparece por ejemplo en una forma concreta de migraña (migraña vestibular), en tumores o en síndromes vertiginosos.