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Vasculitis

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (21 de Julio de 2011)

© Jupiterimages/iStockphoto

El término “vasculitis” incluye un grupo de enfermedades autoinmunes, cuyo rasgo común es la inflamación de los vasos sanguíneos. Los síntomas y el curso de estas enfermedades pueden mostrar sin embargo grandes diferencias.

Hay que diferenciar entre vasculitis primarias y secundarias: la vasculitis primaria es una enfermedad autoinmune independiente del grupo de enfermedades reumáticas inflamatorias. Las principales formas de vasculitis se clasifican en tres grupos principales (dependiendo de si la inflamación vascular afecta a vasos pequeños, medianos o grandes):

  • Vasculitis de vasos grandes:
    • Arteritis temporal (arteritis temporalis)
    • Arteritis de Takayasu
  • Vasculitis de vasos medianos:
    • Panarteritis nodosa (poliarteritis nodosa)
    • Enfermedad de Kawasaki (Morbus Kawasaki)
  • Vasculitis de vasos pequeños:
    • Granulomatosis de Wegener (Morbus Wegener)
    • Síndrome de Churg-Strauss
    • Panarteritis microscópica (poliarteritis microscópica)
    • Púrpura de Henoch-Schöenlein
    • Vasculitis de crioglobulinemia esencial
    • Vasculitis leucocitoclástica cutánea

La vasculitis secundaria es causada por medicamentos, infecciones u otras enfermedades autoinmunes. La forma más común de vasculitis es la arteritis de la temporal, una inflamación de la arteria temporal. Con una incidencia que varía según los diferentes países, según las tasas publicadas, oscila entre el 0,43-23,3 por cada 100.000 habitantes. Esta patología afecta a las mujeres tres veces más que a los hombres.

Además de síntomas generales como fiebre, fatiga y dolor de las articulaciones, el cuadro clínico de la vasculitis varía en función de los vasos que se ven afectados por la inflamación:

  • En la frecuente arteritis de la temporal, se desarrolla una fuerte sensación de malestar general, por ejemplo, dolor muscular o dolores de cabeza, a menudo en un solo lado. Si en el tratamiento de esta vasculitis primaria no se administran suficientemente dosis altas de cortisona, puede también haber complicaciones como laceguera y la apoplejía.
  • La muy frecuente vasculitis secundaria puede también causar síntomas característicos: la artritis reumatoide severa puede desencadenar una vasculitis de los vasos pequeños de la piel con grandes defectos de piel en las extremidades inferiores.
  • En caso de hipersensibilidad existente (por ejemplo, debida a medicamentos) la vasculitis, sin embargo, produce principalmente enrojecimiento de la piel con pequeñas manchas, debido a hematomas en la piel (púrpura) en las extremidades inferiores.

En los casos de sospecha de vasculitis el diagnóstico se realiza con análisis de sangre, muestras de tejido, y posiblemente una angiografía. Para el tratamiento de la vasculitis son adecuados los medicamentos que inhiben el sistema inmunológico (llamados inmunosupresores). El tratamiento específico depende, entre otras cosas, de la medida de qué órganos estén afectados y de la intensidad con la que curse la enfermedad.