Vaginitis (Inflamación de la vagina, colpitis): Definición

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (19 de Marzo de 2012)

Una inflamación de la vagina (vaginitis, colpitis) es una enfermedad infecciosa de la vagina: el término colpitis deriva del griego kolpium, vagina, y la palabra vaginitis del latín vagina, con igual significado. El sufijo -itis indica una inflamación del órgano afectado.

La inflamación de la vagina en mujeres sexualmente maduras es la consecuencia de la destrucción del mecanismo de defensa de la mucosa vaginal. En las mujeres maduras sexualmente, la vagina ha creado una importante barrera de protección contra gérmenes y objetos o estímulos mecánicos. La entrada de la vagina está protegida por el vello púbico contra estos gérmenes. La misma función cumplen los labios de la vulva menores y mayores. Existes varios factores responsables del mantenimiento de la función protectora de la vagina. Entre ellos, está el crecimiento dependiente de estrógenos de la mucosa vaginal. La mayoría de la cantidad de los patógenos de enfermedades no pueden atravesar una mucosa que esté intacta. Además, la mucosa vaginal crea una eficaz protección contra objetos o estímulos mecánicos. Normalmente, la vagina está colonizada por diversas clases de bacterias (lactobacterias), que proporcionan un valor de pH relativamente bajo al formar ácido láctico. Este valor de pH protege de forma eficaz, tanto a la vagina como a los órganos sexuales más internos, evitando el crecimiento de otros gérmenes y, por tanto, el desarrollo de infecciones.

Durante la pubertad, las niñas aún no disponen de esta protección, dado que su entorno vaginal todavía no está lo suficientemente ácido, de manera que las bacterias se extienden con facilidad y su vagina puede infectarse rápidamente. En el caso de niñas con una inflamación de la vagina, esta suele afectar también a los órganos sexuales externos (la vulva),produciéndose lo que en medicina se denomina vulvovaginitis.

La inflamación de la vagina (vaginitis, colpitis) es la causa más común de enfermedades en los órganos sexuales femeninos; casi todas las mujeres la han sufrido al menos una vez en su vida.