Úlcera por presión: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Patricia Alva (2 de Diciembre de 2011)

Una vez que se ha desarrollado una úlcera por presión, suele llevar un largo proceso de evolución. A menudo se necesitan meses para que la úlcera se cure completamente. El proceso de curación pasa por varias fases. Por este motivo es importantísimo inspeccionar regularmente la herida y poder realizar los ajustes eventuales necesarios según la evolución de la cura y el tratamiento de la úlcera. Para asegurarse que el tratamiento tenga éxito, es recomendable que tanto el paciente como los familiares trabajen en estrecha colaboración con el personal sanitario y los médicos.

No hay que obviar que aún después de haberse curado, sigue existiendo un elevado riesgo de que la úlcera por decúbito vuelva a reproducirse (recidiva) en la misma zona afectada.

Complicaciones

Una úlcera por presión puede evolucionar dando lugar a diversas complicaciones. Principalmente, por su tendencia a expandirse profundamente en el tejido. Si no se realiza un tratamiento adecuado a tiempo, el tejido afectado se necrosa. En ese caso, habrá que extirparlo quirúrgicamente.

Como pueden entrar patógenos de enfermedades dentro de una úlcera abierta, existe el peligro de una infección bacteriana. Si la úlcera infectada alcanza el hueso, puede formarse una inflamación aguda de la médula ósea (osteomielitis). Además, el patógeno puede extenderse por todo el cuerpo por vía sanguínea, lo que puede provocar un absceso óseo, una infección pulmonar o incluso una grave infección en la sangre (sepsis) con el subsiguiente deterioro del órgano, lo cual puede ser una complicación muy peligrosa.

Si la úlcera por decúbito se extiende mucho por la piel, el paciente pierde, además, proteínas y nutrientes de forma constante. Esto puede dar lugar a una malnutrición, lo que a su vez provocaría un atraso o paralización de la curación de la herida.

Junto a las complicaciones físicas, las úlceras también pueden desencadenar otras psicológicas: a causa de los dolores constantes y la sensación de estar muriendo en vida que produce la úlcera por decúbito, sobre todo cuando está infectada e huele, el paciente puede sufrir miedo, depresión y una fuerte apatía.