Úlcera de estómago (úlcera gástrica): Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Isabel Pescador (25 de Abril de 2016)

Para poder realizar el diagnóstico de una úlcera de estómago (úlcera gástrica), por lo general, el médico pregunta al paciente, en primer lugar, sobre sus dolores, recibiendo así indicios sobre la enfermedad. A continuación, palpa la zona del epigastrio, algo doloroso para la mayoría de los pacientes con úlcera gástrica. Un análisis de sangre y, en caso necesario, una ecografía, pueden reforzar el diagnóstico. Pero en última instancia, únicamente una gastroscopia puede asegurar el diagnóstico de úlcera de estómago.

Gastroscopia

El examen decisivo en el caso de las úlceras de estómago es la gastroscopia. Con dicho examen, el médico puede examinar directamente la mucosa del estómago y observarlo detalladamente para descubrir directamente una posible úlcera gástrica. Durante el análisis también puede tomar muestras del tejido (biopsias) para analizar los tejidos más finos. Una gastroscopia permite diferenciar entre una gastritis, una úlcera gástrica y cáncer de estómago (cáncer gástrico). Por otro lado, por medio de las muestras de tejido (biopsias) médico determina si hay presencia de Helicobacter pylori en el estómago.

El paciente debe estar en ayunas al realizar la gastroscopia para determinar la presencia de úlcera. Para evitar la provocación de arcadas al introducir el endoscopio por la boca, el médico rocía la mucosa de la faringe con un anestésico local (por ejemplo, con un spray de lidocaína). Un endoscopio es un instrumento flexible con forma de tubo flexible que lleva una cámara integrada. Si se ha encontrado una úlcera gástrica, la gastroscopia debería repetirse como muy tarde doce semanas después.

Si una úlcera de estómago no se ha curado completamente con el tratamiento escogido, el médico deberá tomar más muestras de tejido para determinar de forma segura si existe cáncer de estómago.

Para aquellas personas que rechazan una gastroscopia o para quienes este método supone un elevado riesgo, puede efectuarse una radiografía del estómago con un producto de contraste. No obstante, este examen no es tan clarificador como una gastroscopia porque no puede examinarse directamente la mucosa del estómago.