Tumor hipofisario

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (19 de Marzo de 2012)

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El tumor hipofisario o pituitario es un crecimiento fundamentalmente benigno en la hipófisis o glándula pituitaria, que presenta mayor incidencia entre los 35 y los 45 años de edad.

La hipófisis o glándula pituitaria está unida el cerebro por medio de un pedúnculo llamado tallo hipofisario y segrega mensajeros químicos que cumplen diversas funciones. Por consiguiente desempeña un papel clave en la regulación hormonal del organismo. Los tumores hipofisarios que afectan al lóbulo anterior de la glándula (adenohipófisis) se conocen como adenomas hipofisarios. Estos suponen el mayor porcentaje de tumores de la hipófisis.

Un tumor hipofisario puede ser funcional y provocar un exceso de hormonas, o no funcionante, lo que en ocasiones deriva en un déficit hormonal. El tumor hipofisario más frecuente, el prolactinoma, produce la hormona prolactina.

Los síntomas derivados del adenoma hipofisario u otro tipo de tumor de la glándula pituitaria dependen, entre otros factores, del tipo de hormona correspondiente. Además el crecimiento del tumor hipofisario puede constreñir estructuras importantes del cerebro, como los nervios ópticos o los vasos sanguíneos, y desencadenar diversas manifestaciones relacionadas. No obstante, los tumores de la hipófisis también pueden ser silentes: en un cuarto de las autopsias se halla un pequeño tumor hipofisario que no había sido detectado en vida.

Además del reconocimiento médico y la determinación de los niveles hormonales en sangre, las pruebas por imagen como la radiografía, la TAC y la TRM constituyen los métodos más importantes para establecer el diagnóstico. Excepto en el caso del prolactinoma, el tratamiento aplicado en el adenoma hipofisario u otro tipo de tumor pituitario consiste en la eliminación quirúrgica del tumor y en ocasiones la aplicación de radioterapia. El prolactinoma se trata por regla general con medicamentos.

En ocasiones el tratamiento de los tumores hipofisarios provoca hipopituitarismo, que no obstante puede compensarse mediante una terapia de reemplazo hormonal. El pronóstico de los tumores hipofisarios tratados suele ser bueno, aunque depende en gran medida del tipo de tumor, y del momento en que se efectúa el diagnóstico.