Tumor de cabeza y cuello

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (12 de Diciembre de 2016)

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Los tumores localizados, principalmente, en los tejidos que rodean la nariz, la boca y la garganta se engloban bajo la denominación de cáncer de cabeza y cuello. Los tumores de la cavidad oral, laringe y faringe, entre otros, afectan en España a más de 11 mil personas cada año. El tabaco y el alcohol son los principales factores de riesgo en la mayoría de los casos, pero la infección por el Virus del Papiloma Humano a través del sexo oral sin protección recoge el 30% de los casos.

El cáncer de cabeza y cuello engloba una serie de tumores muy diversos, pero principalmente de la cavidad orofágica superior (cavidad oral, laringe y faringe). El cáncer de cabeza y cuello es el séptimo tumor más frecuente en España, y el quinto en hombres. Se estima que constituye el 2% del total de tumores en varones y el 0,4% en mujeres. Unas 11 mil personas son diagnosticadas cada año de cáncer de cabeza y cuello en España, y de ellos, el 40% están localizados en la laringe. De hecho, el tumor de laringe es más frecuente en España que en ninguna otra parte del mundo, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Como en la mayoría de los tumores, el diagnóstico temprano es clave para la supervivencia. Detectados precozmente, la mayoría de los cánceres de cabeza y cuello remiten por completo. No obstante, la supervivencia cae en picado cuanto más tiempo tarde en realizarse el diagnóstico. Según datos de la SEORL-CCC, la supervivencia es del 75% en al primer año de tratamiento y del 42% a los 5 años. Uno de los problemas que se interponen en el diagnóstico de los tumores de cabeza y cuello es que los síntomas se pueden confundir con otras patologías (ronquera, sensación de cuerpo extraño en la garganta, dolores al tragar, ganglios inflamados, sangrados o zumbido de oídos), por lo que se les quita importancia, y el afectado retrasa el momento de consultar a un especialista. Incluso, la Sociedad Europea de Cáncer de Cabeza y Cuello destaca que es necesario que los propios médicos de familia, que son los primeros a los que el afectado acude, sean más conscientes de los síntomas, para remitirles al servicio de oncología lo más pronto posible.

Aunque el tratamiento se centra en tratar de conservar intactos los órganos más importantes de la zona del tumor, la mayoría de las veces quedan afectadas las funciones del habla, la capacidad para tragar o la masticación.

El diagnóstico del tumor de cabeza y cuello se realiza mediante una biopsia. Además, para decidir el tratamiento adecuado, es indispensable determinar el tamaño y la extensión del tumor. También es determinante para la elección del procedimiento saber si el cáncer se ha extendido a otras zonas del cuerpo formándose tumores secundarios (metástasis). El tratamiento está enfocado a conservar, en la medida de lo posible, las funciones de los órganos más importantes de la cabeza y el cuello para limitar lo menos posible la calidad de vida del enfermo. Para la mayoría de los tumores de cabeza y cuello, la cirugía es la primera opción de tratamiento. No obstante, si se ha producido metástasis (el tumor se ha extenidido a otras zonas), y la cirugía no es viable, se opta por aplicar un tratamiendo de quimioterapia e inmunoterapia combinados.

La supervivencia aumenta cuanto antes se consiga diagnosticar el tumor de cabeza y cuello. No obstante, 2 de cada 3 casos se diagnostican en estadios avanzados. Por ello es importante no pasar por alto los síntomas. Para prevenir este tipo de tumores lo más conveniente es no fumar, reducir el consumo de alcohol y llevar una higiene bucal rigurosa. Además, es muy importante la protección en las relaciones sexuales orales, que también son un importante factor de riesgo debido a la infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH).

A pesar de que la incidencia es cada vez mayor en mujeres y personas jóvenes, el paciente típico de cáncer de cabeza y cuello es un varón entre 55 y 65 años, gran fumador y bebedor.