Trombocitopenia: Evolución

Autor: Terry Gragera (22 de Enero de 2016)

La trombocitopenia evoluciona de distinta forma, según el agente que la origine. Una de las consecuencias de la trombocitopenia es la hemorragia, que puede llegar a ser grave si se produce en el aparato digestivo o en el cerebro.

En el caso de la trombocitopenia inmune primaria, una de las más frecuentes, suele responder bien al tratamiento y evolucionar hacia la remisión, aunque en ocasiones vuelve a medio plazo tras haber desaparecido.

Según algunos estudios, seis de cada diez afectados por trombocitopenia inmune primaria logran la remisión de la enfermedad, independientemente del sexo, la edad y el recuento plaquetario que tuvieran. Esta remisión se consigue incluso sin tratamiento en algunos casos. Así, un 20% de las personas con trombocitopenia se curan de forma espontánea entre seis y doce meses después de aparecer la enfermedad. 

Cuando es necesario practicar alguna intervención como la esplenectomía (extirpación del bazo), las tasas de curación son también altas, aunque se recomienda retrasar este tratamiento lo máximo posible ya que en se pueden producir complicaciones y es una cirugía irreversible.