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Trastorno de identidad disociativo (trastorno de personalidad múltiple): Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (19 de Marzo de 2012)

Como el trastorno de identidad disociativo (trastorno de personalidad múltiple) va ligado a numerosos efectos secundarios, el diagnóstico se realiza a menudo de forma tardía. Al principio se suele realizar un tratamiento sin éxito, por ejemplo, por un trastorno límite de la personalidad o depresión. Desde la aparición de los primeros síntomas hasta que se encuentra el diagnóstico correcto pasan de media entre seis y siete años. Muchos afectados también tienen miedo de contar sus vacíos de memoria y sucesos raros, por ejemplo, ropa desconocida en el armario, que serían una pista importante de un trastorno de identidad disociativo.

El DSM IV define los siguientes criterios diagnósticos para el TID:

  • La presencia de dos o más identidades o personalidades distintas (cada una con su propia y perdurable forma de percibir, relacionarse y pensar sobre si misma y el mundo que le rodea).
  • Al menos dos identidades o estados de personalidad toman el control de forma recurrente sobre la conducta de la persona.
  • Existe una incapacidad para recuperar de la memoria información personal importante y demasiado extensa para poder ser explicada en términos de un simple olvido.
  • El trastorno no es debido a los efectos fisiológicos directos de una droga (por ejemplo, conducta caótica o mente en blanco durante una intoxicación alcohólica) o a una enfermedad orgánica (por ejemplo, crisis parciales complejas).

Para considerar un trastorno de identidad disociativo se pueden emplear un cuestionario sobre síntomas disociativos y unas directrices para la entrevista.