Toxoplasmosis: Síntomas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Marzo de 2012)

La infección con el patógeno de la toxoplasmosis evoluciona normalmente sin síntomas. Solo en algunos casos se muestran algunos signos de enfermedad.

Dependiendo de los síntomas que manifieste el paciente se distinguen tres tipos de toxoplasmosis:

Toxoplasmosis adquirida después del nacimiento (postnatal)

La toxoplasmosis adquirida después del nacimiento (postnatal) se da entre el 80 y el 90% de los casos con apenas síntomas, si el sistema inmune del afectado se encuentra sano. En los demás casos, la infección se manifiesta a través de molestias parecidas a las de la gripe, como la fiebre, fatiga, dolor de cabeza, dolor muscular y dolor de articulaciones. Al mismo tiempo se inflaman los ganglios linfáticos, sobre todo en la zona del cuello.

Toxoplasmosis en pacientes con déficit en el sistema inmunológico

En las personas con un sistema inmunológico debilitado, la toxoplasmosis puede desencadenar síntomas más severos.

El patógeno de la toxoplasmosis, el Toxoplasma gondii, afecta a menudo al sistema nervioso central (SNC: cerebro y médula espinal).

En las personas sanas, los quistes del patógeno sobreviven tras la infección en el cerebro del afectado durante toda la vida, pero sin causar síntomas.

En personas con el sistema inmune debilitado (debido al SIDA o al consumo de fármacos que deprimen el sistema inmune), los quistes que sobreviven pueden alcanzar un gran tamaño. En este caso, los signos de la toxoplasmosis son los siguientes:

Si no se trata, en estos casos la toxoplasmosis puede causar la muerte en unas pocas semanas.