Siringomielia

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (28 de Abril de 2011)

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La siringomielia es una enfermedad rara de la médula espinal caracterizada por la presencia de cavidad (quiste) lleno de líquido (siringes) en el conducto raquídeo. Esta cavidad constriñe el tejido nervioso circundante, lo que deriva en signos de compresión de nervios espinales.

La siringomielia puede ser innata, en cuyo caso la cavidad está repleta de líquido cefalorraquídeo (LCR). La siringomielia congénita se debe por lo general a un defecto en la región donde se unen el cerebro y la médula espinal (malformación de Chiari) a consecuencia de un trastorno temprano del desarrollo de los órganos. La siringomielia también puede aparecer a lo largo de la vida tras una lesión, un tumor de la columna vertebral o una inflamación de la médula espinal (la siringomielia adquirida o secundaria se caracteriza por el hecho de que la cavidad contiene un fluido rico en proteínas similar al líquido cefalorraquídeo). Todas las siringomielias, independientemente de que sean congénitas o adquiridas, se originan del mismo modo: se genera un quiste, con líquido cefalorraquídeo en su interior, dentro de la médula espinal, éste se acumula y busca por tanto otra vía de escape.

Los síntomas habituales de la siringomielia son trastornos de la sensibilidad, dolor, debilidad muscular o parásilis. En algunos casos la cavidad generada dentro de la médula espinal, puede llegar hasta el cerebro y oprimir el tejido nervioso. Si afectan a los segmentos cerebrales inferiores, se habla de siringobulbia. Un síntoma frecuente de esta afección es un trastorno de los movimientos oculares, que se manifiesta por medio de temblores del globo ocular (nistagmo).

Desde la aparición de las primeras molestias es habitual que se produzca un empeoramiento paulatino de la siringomielia a lo largo de años o décadas hasta derivar en una paraplejia. Para evitar la progresión del trastorno, es necesario disminuir la presión sobre el tejido. Esto se logra mediante una operación destinada a ampliar el espacio para la médula espinal o derivar el líquido cefalorraquídeo de la cavidad hasta otra zona del cuerpo. A la hora de tratar la siringomielia, además de las medidas quirúrgicas son útiles la terapia analgésica adaptada individualmente y la fisioterapia. No obstante, esta enfermedad es incurable.