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Síndrome de las piernas inquietas (SPI)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Renata Muñoz (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/Digital Vision

El síndrome de las piernas inquietas (SPI) hace referencia a las parestesias desagradables que aparecen en las piernas y se manifiestan con dolor punzante, sensación de tirantez y hormigueo.

Existe además un impulso o práctica completamente incontrolable de mover las piernas. Sin embargo, el movimiento solo mejora durante un breve espacio de tiempo las sensaciones desagradables.

Se sabe que la predisposición genética desempeña un papel muy importante, aunque no se conocen las causas exactas del síndrome de las piernas inquietas. Asimismo el SPI aparece con mayor frecuencia asociado a diversas patologías, como por ejemplo a la insuficiencia renal crónica, cuando el paciente está en fase de diálisis periódica. Este síndrome también puede manifestarse durante el embarazo, en caso de polineuropatía o de ferropenia.

El médico diagnostica el síndrome de las piernas inquietas basándose en las molestias existentes. Además, diversas pruebas como los análisis de sangre y de orina o las exploraciones neurológicas permiten determinar si se trata de un SPI idiopático, en el que se desconoce el mecanismo exacto de aparición, o de un SPI secundario, consecuencia de otra enfermedad de base.

Se cree que la causa del síndrome de las piernas inquietas es un trastorno del metabolismo de la dopamina. Determinados medicamentos como la levodopa y la carbidopa o la benserazida pueden ayudar a las personas que sufren este trastorno. Otra alternativa efectiva son los llamados agonistas de la dopamina, sustancias que tienen un efecto similar a la dopamina. En ocasiones resultan útiles los opioides, cuando el resto de medidas terapéuticas no funcionan.

Estas opciones de tratamiento alivian los síntomas, pero no remedian la causa del síndrome de las piernas inquietas. Si este es consecuencia de otra patología, es importante tratarla de manera adecuada.

Por lo general el síndrome de las piernas inquietas responde bien al tratamiento, aunque su evolución es muy variable. El SPI no tiene ninguna influencia sobre la esperanza de vida. No se conoce ninguna medida hasta la fecha que permita prevenir este trastorno.