Síndrome de fatiga crónica: Prevención

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (6 de Junio de 2016)

Teniendo en cuenta que hasta ahora no se dispone de información precisa sobre las posibles causas del síndrome de fatiga crónica no existen recomendaciones concretas que permitan prevenir la enfermedad.

Algunas características comunes hacen que pueda verse un mayor riesgo de sufrir síndrome de fatiga crónica en los casos siguientes:

  • Aunque afecta tanto a mujeres como hombres, el SFC es cuatro veces más frecuente entre el sexo femenino.
  • El SFC también es más corriente en personas cerca de la mediana edad, entre los cuarenta y cincuenta años, aunque puede sufrirlo cualquiera; menos improbable en niños de menos de doce años.
  • El síndrome de fatiga crónica puede afectar a todos los grupos étnicos y raciales.
  • A veces, el SFC puede darse en diferentes personas de una misma familia. Esto podría indicar una causa o factor genético.

En principio no está de más desarrollar de manera precoz estrategias para reaccionar adecuadamente ante el estrés. Un estilo de vida saludable con suficientes horas de sueño, ejercicio y una alimentación equilibrada contribuye, en todo caso, a mejorar el bienestar general.

La higiene del sueño hace referencia a todas las medidas que ejercen un efecto positivo sobre el sueño, por ejemplo:

  • Rituales nocturnos:las personas que realizan las cosas siempre del mismo modo y en el mismo orden antes de irse a la cama se preparan mentalmente para dormirse.
  • Evitar las siestas:cuando no se duerme bien se tiene tendencia a echar una cabezada al mediodía, pero esta costumbre tiene un efecto desfavorable sobre el descanso nocturno. Prescindir de la siesta aumenta la predisposición para dormir por la noche.
  • Antes de irse a la cama, es necesario dejarse tiempo suficiente para relajarse.
  • No utilizar la cama para otros fines: comer, trabajar, ver la televisión o leer en la cama puede tener un efecto perjudicial sobre el sueño.
  • Temperatura ambiente:la temperatura ambiente idónea para dormir se sitúa entre los 16 y 18 grados Celsius.
  • Oscuridad y silencio:la habitación debe dejarse a oscuras y han de eliminarse las fuentes de ruidos siempre que sea posible. En caso de tener unos vecinos ruidosos u otros sonidos molestos, los tapones para los oídos pueden ser útiles.
  • Cafeína, alcohol y tabaco:las bebidas con cafeína como los refrescos de cola, el café, el té negro o las bebidas energéticas, así como el alcohol o el tabaco pueden alterar el sueño.