Síndrome de fatiga crónica: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (6 de Junio de 2016)

El síndrome de fatiga crónica se caracteriza por su inicio relativamente repentino. La mayoría de los pacientes son capaces de identificar el periodo concreto en que ha dado comienzo el trastorno. El agotamiento físico y mental extremo representativo de la enfermedad, que no mejora ni tan siquiera al dormir, se prolonga durante más de seis meses. Por lo general va acompañado de otras molestias como dolores muscularesdolor de garganta o trastornos del sueño.

La intensidad de las molestias asociadas al síndrome de fatiga crónica (SFC) varía mucho de un paciente a otro. En ocasiones, los pacientes no son capaces de realizar sus actividades diarias. Otros consiguen reunir energía suficiente para ejercer su profesión, pero requieren todo el tiempo libre restante para recuperarse del esfuerzo. A medida que evoluciona la enfermedad, muchas personas empiezan a retraerse cada vez más y a reducir paulatinamente sus actividades, ya sean deportivas, sociales o de otra naturaleza.

Con frecuencia el síndrome de fatiga crónica adopta un curso cíclico, es decir, las molestias mejoran tras cierto tiempo pero a continuación vuelven a acrecentarse. Es posible que los síntomas lleguen a desaparecer por completo durante una temporada. En estos casos existe el riesgo de que los pacientes se exijan demasiado en ese tiempo y se produzca, a consecuencia de ello, una recaída. Cuanto antes busquen ayuda médica los pacientes, más favorables serán las perspectivas de mejorar las molestias.