Síndrome de Cushing (hipercortisolismo)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (26 de Mayo de 2011)

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El síndrome de Cushing (hipercortisolismo) se produce por un exceso de la hormona cortisol (hidrocortisona) generada por la glándula suprarrenal. Los síntomas característicos son el aumento de peso con obesidad de distribución central, un rostro redondo y enrojecido, así como unos valores de presión sanguínea altos.

El cortisol pertenece al grupo de los glucocorticoides que influyen, entre otros, en el metabolismo, el sistema cardiovascular y el sistema nervioso. Un exceso de cortisol que provoque un síndrome de Cushing puede tener diferentes causas: un hipercortisolismo puede darse porque la glándula suprarrenal emite demasiada hidrocortisona por diferentes causas o porque se suministran al cuerpo constantemente glucocorticoides (por ejemplo, cortisona) dentro de un tratamiento de larga duración. Dependiendo del origen se diferencia entre una forma exógena (causada desde el exterior) y otra endógena (causada desde el interior) de síndrome de Cushing:

  • Síndrome de Cushing exógeno: esta forma común de hipercortisolismo surge por un tratamiento de larga duración con glucocorticoides o con la hormona ACTH (hormona adenocorticotropa) que estimula la liberación de glucocorticoides.
  • Síndrome de Cushing endógeno: la causa de esta forma más bien rara de hipercortisolismo suele hallarse, casi siempre, en tumores situados en la glándula suprarrenal, en la hipófisis del cerebro o en los bronquios.

Además de obesidad central y un rostro redondo (la denominada cara de luna llena o facies lunata), provocados sobre todo a un tratamiento con cortisona, así como una presión sanguínea alta, el síndrome de Cushing puede provocar otros síntomas, como por ejemplo:

  • Cuello de búfalo.
  • Exceso de vello en mujeres (sobre todo en la barbilla, labio superior, pecho y muslos).
  • Pérdida de apetito sexual, problemas de impotencia en los hombres.
  • Alteraciones de crecimiento en niños.
  • Alteraciones cutáneas (por ejemplo, en forma de estrías), deficiente curación de heridas, acné.
  • Alteraciones psíquicas.

Para diagnosticar un hipercortisolismo, existe la posibilidad de comprobar la existencia de un nivel de cortisol elevado en sangre y orina. Por otro lado, algunos métodos por imágenes como la tomografía computerizada, las radiografías, la angiografía o la escintigrafía, son muy útiles para detectar tumores como posibles causas del síndrome de Cushing. El tratamiento del hipercortisolismo dependerá de su causa. Si el síndrome de Cushing se debe a determinados medicamentos, puede tratarse adaptando la administración de dichos medicamentos como corresponda. Si el síndrome de Cushing se debe a un tumor, el tratamiento consiste por lo general, en extirparlo quirúrgicamente, radiarlo o tratarlo con medicamentos.