Sífilis (lúes): Sífilis terciaria (sífilis tardía)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (19 de Marzo de 2012)

Entre los estadios secundario y terciario es frecuente que aparezca un periodo asintomático (sífilis latente) que puede durar desde un año hasta toda la vida. En el primer año de esta sífilis latente las personas afectadas son contagiosas, y con el paso del tiempo disminuye esta capacidad de infección. Esta fase pasa finalmente al estadio de la sífilis terciaria, también denominada sífilis tardía.

La sífilis terciaria comprende muchos incluye muchos tipos de síntomas. Los patógenos afectan a los órganos, y destruyen los músculos y la piel. Tanto el sistema cardiovascular como los huesos y el sistema nervioso pueden verse afectados, y pueden producirse numerosos accidentes neurológicos y psíquicos (por ejemplo, trastornos sensoriales o demencia). En función de las partes del cuerpo o de las funciones afectadas, los médicos subdividen ulteriormente la sífilis tardía y según sus síntomas.

Sífilis cardiovascular

Los vasos sanguíneos más pequeños suministran sangre (y con ello oxígeno) a las paredes de los vasos grandes (por ejemplo, arteria aorta). Con la sífilis estos vasos pequeños pueden inflamarse y dejar de cumplir suficientemente adecuadamente su función, lo cual provoca indirectamente daños en los vasos sanguíneos grandes. Así pueden producirse aneurismas de las paredes de los vasos que, en determinadas circunstancias, pueden romperse, especialmente en la zona del arco aórtico situado en el pecho. Los aneurismas tienen un alto riesgo de ruptura, y consecuentemente de hemorragia masiva. Un aneurisma de aorta también puede limitar la función de las válvulas cardíacas. Entonces las consecuencias a largo plazo pueden ser una angina de pecho o un infarto de miocardio. Dado que actualmente la sífilis se trata de forma oportuna y eficaz, es raro que se produzcan estas complicaciones.

Sífilis gomatosa

Un tipo raro de neoformaciones que se pueden dar en la sífilis terciaria son los denominados gomas, esto son tumores que contienen pus. Los gomas pueden aparecer exteriormente en la piel o afectar a los siguientes órganos:

Los gomas de la piel son nódulos que pueden alcanzar un tamaño de varios centímetros. Aparecen principalmente en la cara, en los brazos, en las piernas y en el tronco, y crecen lentamente. Los gomas orofaringeos afectan sobre todo al paladar duro, a los huesos nasales y al tabique nasal. Se supone que los gomas son consecuencia de reacciones alérgicas tardía a los patógenos.

Sífilis esquelética

En los gomas de los huesos se produce una inflamación del periostio, principalmente en los huesos largos. La zona afectada se inflama y duele, y el periostio inflamado se osifica por capas alrededor de los huesos. También se producen daños en el interior de los huesos (lo que se denomina cavidad medular).