Sífilis (lúes): Sífilis secundaria

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (19 de Marzo de 2012)

La sífilis secundaria se caracteriza por diversas alteraciones de la piel y de la mucosa. Pueden aparecer vesículas escamosas y/o purulentas de formas simétricas. Especialmente en zonas con gran sudoración y en los pliegues de la piel se forman pústulas húmedas denominadas condylomata lata, que son muy contagiosas cuando se fragmentan.

Las zonas de la mucosa afectadas, normalmente en la cavidad bucal, son de color rojo o blanco grisáceo con un borde rojizo.

Debido a las alteraciones de la piel a veces puede producirse una caída del cabello a modo de apolilladura.

Al cabo de cuatro a doce semanas las alteraciones de la piel se curan espontáneamente.

En este estadio los patógenos se extienden por todo el cuerpo a través de los vasos linfáticos y la sangre. Se suele producir una inflamación de los ganglios linfáticos, mientras que los órganos internos raramente se ven afectados.

A menudo se dan síntomas generales que no solo aparecen con la sífilis, sino que pueden existir en otras enfermedades:

También pueden verse afectados los ojos y los oídos. Es posible que empeore la vista con visión doble y que se produzcan zumbidos de oídos y mareos. Rara vez se inflaman los riñones, el hígado, las articulaciones o los huesos.

Los síntomas de la sífilis secundaria pueden durar años o reaparecer con diferente intensidad. En el 30% de los casos la sífilis se cura espontáneamente.