Sífilis (lúes): Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (19 de Marzo de 2012)

El diagnóstico de la sífilis (lúes) puede establecerse mediante la detección directa de los patógenos. Para ello el médico analiza con el microscopio la secreción de las alteraciones de la piel en busca de patógenos de la sífilis. También puede establecerse el diagnóstico mediante análisis de sangre, que muestran si la sangre del paciente contiene anticuerpos contra los patógenos.

El sistema inmunológico humano reacciona a una infección por sífilis con dos formas de anticuerpos (anticuerpos no específicos y anticuerpos específicos). Las pruebas de anticuerpos no específicos resultan positivas cuatro o cinco semanas después de la infección. El médico puede repetir estas pruebas más a menudo para comprobar el éxito del tratamiento. Si se sospecha de sífilis tardía se emplean los métodos de detección de anticuerpos específicos. En la fase latente solo puede detectarse el patógeno mediante esta prueba.

Si se sospecha de neurosífilis es necesario hacer un análisis del líquido cefalorraquídeo (punción del líquido cefalorraquídeo). La sífilis congénita también puede detectarse con pruebas de anticuerpos.