Sífilis (lúes): Definición

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (19 de Marzo de 2012)

La sífilis (lúes) es una enfermedad de transmisión sexual que afecta a nivel internacional, con una evolución crónica pero que en ocasiones puede provocar daños a largo plazo si no se tratan a tiempo. No obstante, desde el descubrimiento de la penicilina el riesgo de sífilis ha disminuido considerablemente.

En España la sífilis desde 1998 es considerada una Enfermedad de Declaración Obligatoria debiéndose remitir la notificación al Centro de Nacional de Epidemiología, pero sólo de forma numérica, con fines epidemiológicos nacionales y europeos

Historia

El término sífilis proviene de una especie de poema didáctico de un médico de Verona (Italia) en el año 1530. En esta obra un pastor llamado Sífilis contrajo la enfermedad como castigo por llevar una vida blasfema. El otro nombre usado para referirse a la enfermedad, lúes, proviene de la palabra latina lues (“enfermedad contagiosa”).

Tras el descubrimiento de América por Cristóbal Colón en el año 1942, los marineros llevaron la sífilis a Europa. Cristóbal Colón provenía de Europa continental, donde no existe evidencia de ningún caso de treponematosis previo a 1492. Las treponematosis se originaron en África, que pasó a través de Asia hasta América del Norte. Sin embargo, fue en esta última región donde dicho treponema mutó dando lugar a lo que se conoce hoy en día como sífilis. En relativamente poco tiempo la enfermedad se extendió por todo el continente. En 1495 en Nápoles se produjo una primera epidemia entre soldados y marineros con numerosas muertes. Pocas enfermedades han moldeado tanto el comportamiento social, religioso y sexual de la humanidad a lo largo de los siglos como la sífilis, que hasta el descubrimiento de la penicilina apenas era curable.

Claro que ya hubo intentos previos de tratar la enfermedad, pero estos a menudo acabaron con efectos desastrosos para las personas afectadas. Así, por ejemplo, como medicamento se utilizaba el mercurio, extremadamente tóxico, y las personas enfermas se exponían durante horas a los vapores de mercurio. Antes de la penicilina, los tratamientos contra la sífilis medianamente exitosos surgieron con la administración de Salvarsán, un compuesto de arsénico que se desarrolló en 1910. Hoy en día ya no se emplea debido a sus numerosos efectos secundarios.

Incidencia

Desde el año 2001 los laboratorios deben notificar al instituto Robert Koch todos los casos confirmados de sífilis. Con esta obligación de notificar la enfermedad a las autoridades, inicialmente aumentó el número de infecciones notificadas, sobre todo en hombres. En 2004 se estabilizaron las cifras totales alcanzándose en España cifras cercanas a 18.301.

Según los datos de las Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO), en 2010 se han contabilizado 2.909 casos de sífilis en España (tasa de incidencia de 6,39 por cada 100.000 habitantes), por lo que esta enfermedad se ha convertido en ITS más habitual en España. El número de infecciones ha aumentado un 16% respecto a 2009. Canarias es la comunidad con más tasa de incidencia (12,71 de cada 100.000), seguida por Asturias (10,7) y Madrid (10,21).

Una gran parte de las infecciones por sífilis afecta a los hombres, y en más del 80% de los casos la causa de la infección son las relaciones sexuales entre ellos. Los hombres suelen contagiarse entre los 30 y los 39 años; mientras que en las mujeres el contagio se produce un poco antes (entre los 25 y los 29 años.