Sepsis (infección diseminada): Síntomas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Lidia Arias (19 de Marzo de 2012)

La sepsis puede reconocerse por los síntomas de una reacción inflamatoria que afecta a todo el organismo. Este cuadro patológico recibe el nombre de SRIS (síndrome de respuesta inflamatoria sistémica). En la sepsis, esta reacción inflamatoria es la consecuencia de una infección (casi siempre por bacterias); sin embargo, el SRIS puede ser no infeccioso. Si se basa en los síntomas, no puede diferenciarse la sepsis de otras causas del SRIS.

La infección diseminada provoca síntomas muy característicos. Algunos posibles signos de la sepsis son:

  • Aumento de la frecuencia cardiaca (taquicardia)
  • Presión sanguínea baja (hipotensión)
  • Fiebre o hipotermia (incluso con escaflofríos)
  • Dolores
  • Respiración rápida (taquipnea), respiración dificultosa (disnea)
  • Deshidratación del organismo
  • Ansiedad, confusión
  • Ligero aturdimiento que puede llegar al coma (disminución del nivel de conciencia)

Los síntomas de la sepsis pueden empeorar rápidamente. La sepsis es grave si se ven alteradas posteriormente las funciones de uno o más órganos vitales. Por ejemplo, si el cerebro se ve afectado, los síntomas más comunes son aturdimiento, desorientación, ansiedad y confusión. Si en sepsis grave la presión sanguínea permanece baja (a pesar de la introducción intravenosa de líquidos), se habla de un shock séptico. El shock séptico puede tener varios síntomas, según los que pueden diferenciarse dos tipos:

  1. Shock hiperdinámico (también llamado shock caliente o rojo): los síntomas (latido rápido, presión sanguínea baja, piel casi siempre caliente y bien irrigada, aumento del bombeo del corazón) se distinguen claramente de otros tipos de shock. El shock séptico puede aparecer en este modo hiperdinámico si el sistema circulatorio está lo suficientemente lleno de sangre y el corazón trabaja satisfactoriamente.
  2. Shock hipodinámico (también llamado shock frío o blanco): surge a partir del shock hiperdinámico y muestra síntomas a veces contrarios (piel mal irrigada y, por lo tanto, pálida, y fría, bajo bombeo del corazón).