Sarna (escabiosis): Síntomas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (25 de Abril de 2011)

Las típicas manifestaciones de la sarna se dan a través de una infección. Se producen principalmente en las muñecas, en la piel que hay entre los dedos y en la zona de los pechos y las axilas, así como en los genitales, porque los ácaros hembra se asientan en las zonas del cuerpo con temperaturas altas y en la delgada capa córnea, donde excavan el surco para depositar sus huevos. Excepto en los niños, no suele haber alteraciones por sarna en la piel de la cara, de las palmas de las manos ni de las plantas de los pies.

Normalmente, la sarna conlleva un picor fuerte en la zona de piel invadida por ácaros. Este síntoma aparece fundamentalmente por la noche, en el calor de la cama. La piel se muestra escamada, y los síntomas reconocibles son la aparición de pápulas o pequeños bultos. Además, la piel se irrita por el rascado que provoca el picor. Si se hace un examen de cerca, pueden reconocerse los surcos hechos por los ácaros: finos, tortuosos, líneas enrojecidas, cuyo final contiene el ácaro, por lo que es fácilmente localizable. También se localizan las pápulas aisladas, rodeadas de una aureola enrojecida. Tras un periodo de entre cuatro y seis semanas el sistema inmunitario se activa por los ácaros. Y es entonces cuando aparecen alteraciones en forma de inflamaciones que se extienden.

En la sarna se dan unas tipologías específicas que muestran diversos síntomas:

  1. Sarna incógnita: los síntomas son menos llamativos; solo se dan unas pocas alteraciones en la piel o incluso ninguna. Al picor, debido a que no hay manifestaciones visibles, no se le atribuye ningún origen y no se le da importancia. Normalmente es una sarna que aparece en la gente que se baña mucho.
  2. Sarna granulomatosa - nodular: además de los síntomas principales típicos de la escabiosis aparecen mutaciones nudosas y muy infectadas en la región genital y en el cuerpo. Supuestamente, esto se da porque los ácaros han alcanzado zonas inferiores de la piel. En estos casos se aprecian bultos de color marrón rojizo de entre uno y dos milímetros. Representan una reacción del sistema inmunológico a los ácaros muertos y pueden permanecer bastante tiempo incluso después de un tratamiento exitoso de la sarna.
  3. Sarna Noruega: especialmente en niños, en ancianos y en gente con el sistema inmunológico debilitado (por ejemplo por el VIH) puede darse este tipo de sarna, que lleva consigo una fuerte infestación de parásitos.
  4. Sarna costrosa: es una forma de sarna muy contagiosa con una formación de costra extrema. De forma extraordinaria, se suelen infestar intensamente la cara, el cuello, la piel de la cabeza y la espalda. Es muy contagiosa por el elevado número de ácaros.